spot_img

LAS REDES SOCIALES COMO ARMA

DE FONDO

spot_img
sábado, mayo 2, 2026

DE FONDO

Fernando Díaz de León Cardona

El mundo, México y nuestro estado cruzan por caminos pantanosos, espinosos y riesgosos aunque a veces predecibles. Las guerras provocadas por EEUU y Rusia tienen de cabeza al mundo.

En nuestro país, el caso Chihuahua y ahora Sinaloa es caldo de cultivo para la especulación, la mentira y el desplazamiento de juicios sumarios. Para los opositores a MORENA y para la 4T misma se convirtieron en caldo de cultivo

Mucho es, -desde luego,  producto del exceso de información o de la desinformación que nos vuelve vulnerables a una manipulación que secuestra la conciencia de la sociedad.

Ciertamente la información corre a gran velocidad y eso impide su verificación y contraste. Un enorme porcentaje de lo que se publica en las redes sociales lo asumimos como una verdad absoluta, aunque muchas veces sea lo contrario.

En gran medida, toda esa información, guerras sucias, encuestas infladas, inventadas o alteradas: discursos y boletines oficiosos ingresan con facilidad y financiamiento extraño donde la lógica señala que no todo es verídico.

Tan solo en nuestro país, más del 70 % de los mexicanos se enteran o reciben noticias vía redes sociales sin corroborar si son falsas o verdaderas. Evidentemente que su magnitud supera a los medios de comunicación tradicionales, sea radio, televisión o prensa escrita.

Evidentemente lo trasmitido en redes se inclina por la polarización social, explotan la conducta emocional y destacan el escándalo. Es la creación perfecta de escenarios que siempre será un peligro mayor a la ignorancia, es decir, a la manipulación de una realidad distorsionada.

Las redes sociales y otros espacios son campo propicio para la propaganda y la contra propaganda. Desde luego que son ecosistemas de información orientada y manipulada que amplía prejuicios para luego convertirlos en acción.

Los casos Maru Campos en Chihuahua y  Rubén Rocha en Sinaloa son el clásico ejemplo de lo anterior, donde el objetivo central no es defender una postura ideológica a través de la influencia digital, sino generar conflicto y polarizaciones extremas, lo están logrando; los gringos y el poder en México.

Por supuesto que el manejo despiadado de las redes sociales se ha convertido en el gran negocio del engaño. Nada de lo falso que aparece es por accidente, todo se planea, se diseña, se arma y se distribuye para confundir.

Obvio que se mueven como industrias prosperas desde muchos ámbitos, con estrategias claves para la desinformación y la manipulación.

Desde luego que para ello existen las granjas de bots, la creación masiva de cuentas falsas y la información precedida de narrativas orientadas a modificar el comportamiento poblacional.

No lo hacen para convencer sobre posturas o ideologías, sino para sembrar dudas y fracturar la realidad.

Dicen los conocedores de este tema, que hoy en la actualidad no es necesario maquinar fraudes en boletas y casillas cuando lo profundo es que los manipuladores de la sociedad han logrado con cierto éxito convertir a la sociedad en su rehén.

Esto que por supuesto es una tendencia malvada de los adinerados que se acostumbran a ganar.

Es de creerse que la desinformación y la velocidad con la que viaja, es porque encuentra terreno y campo propicio para instalarse.

En nuestro estado, – por ejemplo, la sociedad está dividida, polarizada. Las redes sociales dan cuenta de la presencia de chairos y fifís, de verdes, morenos o panistas donde el resultado ha sido la fractura social profunda donde cada actor cree tener o poseer la verdad.

Eso, es lo que justamente hoy está en disputa, no tanto quien será la buena o el bueno.

Hasta pronto.

spot_img
spot_img
spot_img