PC capitalina monitorea fincas antiguas en la zona centro de SLP

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Por indicaciones del Alcalde Ricardo Gallardo Juárez, la Unidad Municipal de Protección Civil de esta capital mantiene especial atención a las fincas antiguas que se ubican en el primer cuadro de la ciudad, las que debido a la temporada de lluvias pudieran representar algún riesgo para la población.

En este aspecto, el titular de esta área municipal, Félix Herrera Ortega, detalló que son aproximadamente una veintena las propiedades que pudieran ser un peligro, sin embargo, desde tiempo atrás,  se tomaron las previsiones pertinentes como el acordonamiento, así como otras medidas para evitar que empeoren en este periodo.

No obstante, también se monitorean otras 200 fincas que ya están incluidas e identificadas en el Atlas de Riesgo, y aunque la mayoría sólo cuentan con deficiencias menores, como problemas en la fachada, aún así se les inspecciona de manera frecuente para evitar cualquier situación que pudiera perjudicar a la ciudadanía.

Nuestro trabajo, añadió, es continuar con la detección de fincas en riesgo y la notificación a sus propietarios para que tomen las medidas necesarias y prevenir que estos edificios en condiciones inseguras causen algún daño a los dueños o ciudadanos que circulan cerca de ellas.

Sin embargo, las denuncias y reportes de la misma población son esenciales para la Unidad Municipal de Protección Civil, por lo que proporcionó los teléfonos 8158336 y 8158767, para avisar a la autoridad de alguna contingencia o riesgo en alguna casona antigua.

Herrera Ortega señaló que hacen todo lo posible por contactar a los dueños para informarlos del estado en el que se encuentran sus fincas y el daño que pueden causar; algunos inmuebles se encuentran en litigio, intestadas o los propietarios no se encuentran en la ciudad.

Si bien, reconoció que con los propietarios de este tipo de fincas con los que se ha tenido contacto, hay respuesta a las exigencias del Ayuntamiento, insistió que el mantenimiento le corresponde precisamente a los particulares, y en caso de que ya ni con esos trabajos se salve la edificación, se sugiere su demolición.