DE FONDO
Fernando Díaz de León Cardona
Después de que el gobernador José Ricardo Gallardo Cardona, planteó al Congreso del Estado, la derogación, según dijo: “De la mal llamada Ley Serrano”, que en su esencia misma atentaba contra la libertad de expresión, aunque con antifaz para regular la Inteligencia Artificial IA, ahora muchos se quieren colgar la medalla o el mérito de su abolición.
Bueno, hasta el propio diputado chilango y casi potosino por adopción, Héctor Serrano Cortés se proclamó impulsor y precursor único y definitivo de una Ley que, – según él, sentará un precedente a futuro.
Todo lo demás que declaró, observamos y escuchamos, es obviamente demagogia simple de algo que supura por una herida difícil de cerrar, él lo sabe muy bien. Esperemos entienda que la decisión del Ejecutivo fue un acto de prudencia política.
Apostemos a que no se hagan bolas. Fue el gobernador Ricardo Gallardo quien política, social y electoralmente hablando olfateo, midió, valoró y determinó echar para atrás una Ley que ya le estaba ocasionando muchos problemas.
Claramente dijo el gobernador que no se trataba de regular a los medios, pero si ubicar a los que atentan contra la dignidad humana y a aquellos que falsamente se atribuyen dichos y hechos, fotos y videos.
Y no es que haya sido un solo medio quien bautizó este precepto como lo mencionó el legislador intelectual de esta Ley, sino que había ya un repudio generalizado a una aprobación en la que todos los diputados, excepto el PAN y una legisladora de MORENA votaron.
En verdad, que bueno que el mandatario potosino haya sido quien tuvo la iniciativa de derogar una Ley de fondo perversa. Qué a tiempo que hubiese sido el gobernador y no la Suprema Corte de Justicia de la Nación quien agarrara el toro por los cuernos para decir NO procede. Esto habla bien de un gobernante no manipulable, prudente y sensible.
Lo que viene, no lo sabemos. Sin duda habrá alguna regulación o control sobre medios afines o no afines a este gobierno, solo el tiempo lo dirá. Invitados a la fiesta o no, tendrá que darse una seria y profunda discusión, eso esperamos.
Por lo pronto ya existe una mesa de análisis donde no están todos los que son ni están todos los que deberían estar. Obvio, también aparecen en primer plano quienes se han pronunciado por mejoras laborales a los periodistas, eso no es malo, al contrario, es una buena propuesta.
Ya la dirigente del PRI y presidenta de la mesa Directiva del Congreso, Sara Rocha Medina, dijo que se emitirá un punto de acuerdo para exhortar a las Secretarías del Trabajo y Previsión Social, federal y estatal para que revisen las condiciones laborales de los periodistas. ¡Qué bueno! la idea no es mala.
Lo que habría que decirle a Sarita es que el llamado exhorto al que hace referencia, también se haga a otras entidades públicas y privadas para que paguen oportunamente a los medios los convenios rubricados a fin de que puedan cumplir en tiempo y forma con lo estipulado en la legislación laboral y hacendaria.
Que no se olvide que muchas son empresas, de tal suerte que no es apropiado se quede a medias o a modo.
Finalmente el mérito de iniciar con el proceso de derogación de la llamada Ley Serrano correspondió al gobernador del estado. Que en esencia era el único facultado y con la autoridad moral, política y jurídica para hacerlo.
Que toda Ley es perfectible dentro del proceso legislativo, eso nadie lo duda, solo que en esta y en otras, los señores y señoras legisladoras guardaron silencio y dejaron pasar y correr las cosas sin medir consecuencia y los daños irreversibles que causaron.
Hasta pronto






