Toño Martinez
Es ya de aceptación popular las grandes diferencias afectivas que existen entre las celebraciones del Día de la Madre y el Día del Padre; abundan los chistes de humor negro en ese sentido y pues como que ya nos acostumbramos para que sea más soportable la diferencia y como se dice, pues ya que.
Fuera de bromas de consuelo, un ejemplo cruelmente patético y hasta riesgoso para la salud es el Cementerio Municipal de la colonia Hidalgo, donde al contrario del Día de las Madres cuando lució limpio, con flores, andadores despejados de basura y hasta oliendo rico, en la vispera del Día del Padre está sucio, lleno de maleza, con escombros en pasillos y un zancudero capaz de trasmitir enfermedades.
Para quienes acudieron el 10 de Mayo a visitar la sepultura de las mamás que partieron al descanso eterno, el escenario fue confortable, alegre sin dejar de lado la solemnidad y hasta amenizado con canciones, música y los ramos de frescas flores cubrieron las tumbas.
En contraste para este domingo 21, dónde solo la publicidad del compra, compra compra regalos para el «Rey de la Casa», y de restaurantes con menús especiales recuerda la fecha; pero no hay la misma euforia ni un panteón aseado donde yacen los jefes. Ah pero eso si!, ya veremos las redes sociales llenas de memes de amor y fotos de recuerdos lindos de los papis de familia. Que hipócritas nos volvimos la gran mayoría y las autoridades frías. A poco no.








