CAMINANTE
Toño Martínez
Mal planeado y peor diseñado, corrompido y sin ninguna consulta pública, el proyecto para crear el Sistema de Riego Pujal – Coy (Distrito de Riego O92 Rio Pánuco) en la región Huasteca que comprende el Sur de Tamaulipas, Norte de Veracruz y Oriente de San Luis Potosí terminó convertido en el más terrible ecocidio que cambió para siempre el clima de la región, propició la crisis hídrica por agotamiento de la cuencas y manantiales cuyas consecuencias irreversibles son rompimiento del ciclo de lluvias, incremento de la temperatura, sequías prolongadas y fatiga de la tierra.
El sistema nació en el Gobierno de Luis Echeverría Álvarez quien emitió el decreto para la primera fase que comprendía la expropiación de 72, 278 en manos de grandes latifundistas ganaderos, y el segundo por José López Portillo un año después con un polígono de 236 mil de las cuales 200 mil pertenecen a San Luis Potosí que serían para satisfacer necesidades sociales agrarias de campesinos.
Para limpiar el terreno se utilizaron bulldozer con cadenas entre uno y otro para derribar los árboles desde la raíz que luego se quemaban.
El proyecto incluía la construcción de dos grandes presas, la Pujal y la Coy pero no se logró el financiamiento y solo se creó la Planta de Bombeo de El Porvenir en Ébano que abastece a canales para riego a particulares y políticos que se quedaron con las mejores tierras. Existe una demanda de auditoría a Pujal – Coy por parte de la organización Movimiento Huasteco Democrático (MHD) pero la Comisión Nacional del Agua no ha accedido.
De la tala descomunal de selva tropical solo quedan islas dispersas arboladas que también languidecen.







