TRAZOS Y SOMBRAS
Fernando Díaz de León Cardona
En medios formales, en redes sociales y por todos los medios, estamos en presencia de una encuestitis aguda. Algunas mediciones están ajustadas a nuestra realidad política, sin embargo, otras, de plano se observan alteradas, cuchareadas o hechas al mejor postor.
Nadie se quiere quedar atrás y mucho menos que se estigmatice como perdedor o como candidato testimonial y a modo.
En su inmensa mayoría, es común observar que las gentes optan por seguir al rebaño porque pensar por sí mismo exige congruencia, atrevimiento y una profunda valentía que destierre temores.
Ya sabemos que conservar a un pueblo en la ignorancia y en la expectativa de recibir algo a cambio del voto es el trabajo más rentable de todo gobierno, ese su secreto. Lamentablemente el poder ilimitado en manos de ignorantes siempre lleva a la ruina todo pueblo.
Estamos en la antesala de un nuevo proceso electoral en el que se habrán de elegir a 17 gobernadores, a 17 congresos estatales a 500 diputados federales que podrán reelegirse sin separarse del cargo y cientos de presidentes municipales y legisladores locales que buscan permanecer o brincar porque ya probaron las mieles del poder.
Otros, intentarán verdaderamente una alternancia o su legítimo derecho de contender por el bien común.
Una verdad absoluta, es que una buena parte de esos aspirantes buscan perpetuarse en el poder y no tanto por sus bondades. Saben que el dinero falta pero no es suficiente para cumplir lo que prometen.
Pero el gran problema no es que falten recursos, que los hay, solo habrá que buscarlos o gestionarlos, sin embargo la enorme dificultad es que abundan los ladrones de los ajeno. Unos más, otros menos, pero todos meten las manos al cajón.
Regresando un poco a las mediciones que tanto se cacarean y que por supuesto son costosas o bien cobradas, faltaría observar y registrar que piensa verdaderamente la sociedad potosina.
Tres son los perfiles hasta ahora más visibles. A todos por igual les conceden posibilidades, no obstante solamente uno habla como estadista y se refiere a un proyecto de Estado, otros, insisten en el reposicionamiento y algunos en la continuidad de un proyecto.
Podrá haber más aspirantes o candidatos puente como le refiere el ex presidente municipal de Tanlajás, Domingo Rodríguez Martell, o bien, podrán no ser los elegidos de los partidos quienes registran ventajas considerables en tiempo y recursos gastados. Eso solamente el tiempo lo definirá.
Lo que sí es real, es que muy pocos, casi nadie, y solamente uno se conduce con visión de Estado y ya pinto su raya con el gobernador potosino. Tres son las corrientes que se diputarán San Luis Potosí: Los gallardistas, los galindistas y los morenistas.
Evidentemente que SOMOS y la corriente Zumayista que se logró construir, se la jugará con otro y no precisamente será con MORENA o con los Gallardos, al tiempo. Toda esa inconformidad o ese hartazgo, le favorecerá a quien resulte candidato del PAN-PRI.
En fin, lo que a los potosinos les importa y les urge, es que cada uno de los contendientes defina su plataforma política, pero sobre todo que ponga sobre la mesa su proyecto integral para San Luis Potosí. Una propuesta que incluya inversión, empleo, salud, educación, seguridad y vialidad, entre otras muchas cosas más……. HASTA PRONTO







