DE FONDO
Fernando Díaz de León Cardona
“La responsabilidad de reparar la cortina de la presa El Realito le corresponde a la CONAGUA y, el acueducto por donde corre el agua que debiera llegar a miles de hogares potosinos es compromiso y obligación del gobierno del estado a través de la Comisión Estatal del Agua, CEA”, precisó directo el delegado de la Comisión Nacional del Agua, Joel Félix Díaz.
Que bueno que lo aclara ahora, porque cuando se trata de tronar cuetes, los tres niveles de gobierno se adornan y se autoproclaman como los salvadores de las crisis, nadie quiere o a nadie le gusta levantar varitas. La pregunta es: ¿y qué pasa con la empresa fraudulenta que construyó la presa o la que colocó el acueducto para transportar el agua, ¿ahí no hay responsables?
Ante la gravedad por la falta de agua, la CONAGUA ya dijo que será hasta agosto cuando apenas comience con la reparación de la presa El Realito que podría tardar semanas. ¿Porque tanto tiempo?, nadie se lo explica, pero son chingaderas que prolonguen todo ese tiempo la reparación.
Por su parte, el gobierno del estado, se le ha ido a la yugular al presidente municipal Enrique Galindo. No dice si le meterá o no lana a la reparación de acueducto y solo se ha concretado a decir que él si cumple y que para muestra está la reparación de la cortina de El Peaje que solo Dios sabrá hasta cuando llueva y se llene el vaso.
El escenario que se vive y que se recrudecerá a partir de ya, pareciera un torneo de pin pon. El alcalde capitalino, insiste en que su Plan Emergente de Agua funcionará con la perforación de 2 pozos, con la rehabilitación de 25 más y con el mantenimiento de rebombeo en Los Filtros y en Himalaya.
Con esto, en teoría, se presume que se recuperaría casi la mitad de los 400 litros de agua que llegaban por el acueducto. Si a ello se le suma, la cantidad de agua que se surte en pipas oficiales tanto el gobierno del estado como el municipio ¿deberían estar tranquilos?
No olvidemos que los 2 pozos nuevos apenas están en construcción; que medio avanza el mantenimiento al rebombeo y, que las pipas oficiales y particulares se están chupando el agua de los pozos que son funcionales. La escasez de agua que enfrentaremos los potosinos es y será real, aquí no hay vuelta de hoja. Los dos últimos gobiernos y los actuales dejaron pasar mucho tiempo y no se previó un problema de esta magnitud.
Por mucho que se pida que en el tema del agua se evite hacer un uso político, como lo dijo Joel Félix Díaz de CONAGUA, es en realidad el sueño de todo funcionario inútil ya que será naturalmente inevitable o imposible impedirlo. Para todos los involucrados habrá un alto costo y precisamente será político, ni modo que no. Hasta creen que el pueblo es pendejo.
El solo hecho de haberse ido por la libre y solicitar a la Secretaría de Gobernación la “Declaratoria de Emergencia” por la falta de agua, sin tomar en cuenta al gobernador del estado, a Soledad de Graciano Sánchez y a Cerro de San Pedro, el alcalde Galindo se aventó un alacrán al pecho al no fumarlos.
La intervención de Ernesto Barajas, durante la reunión de la Junta de Gobierno del INTERAPAS y la postura pública de encabronamiento del gobernador Gallardo de este viernes todo lo dice y es indicio de que la guerra política entre ambos niveles se recrudece, ya lo verán.
Si el alcalde pensó que con solicitar al gobierno federal su intervención por la crisis de agua, y con ello apostar a que la bolita quedara en el centro, creo que se equivocó. Distinto hubiese sido si juntos, gobierno del estado y los tres municipios que conforman el organismo operador del agua se hubieran puesto de acuerdo para plantear al gobierno de AMLO su intervención directa.
Esto, simplemente no se hizo. O fue una falta de cortesía, falta de tacto u oficio, un arranque desesperado, o, una maniobra política para dejar en manos de otros la gravedad del problema…el tiempo lo dirá. Hasta pronto.







