DE FONDO
Fernando Díaz de León Cardona
Después del revuelo que generó uno de los líderes del PVEM al conminar en público a la Senadora Ruth González Silva “para que se anime” a ser la candidata al gobierno del estado para el 2027, los escenarios locales se alteraron y surgieron como prospectos el actual Secretario General de Gobierno José Guadalupe Torres Sánchez e Ignacio Segura Morqueño.
Del primero, no hay la menor duda de que podría perfilarse como el candidato del PVEM tras su probada lealtad y compromiso con el gallardismo. De Nachito, como le suelen llamar, igual no se duda de su entrega a la causa, sólo que para ser honestos, está muy polluelo o demasiado verde como para semejante aspiración.
Lo que sí es real, es que la levantada de mano y declaración de Manuel Velazco, que luego fue matizada por el gobernador José Ricardo Gallardo Cardona, generó molestia e irritación en la cancha de las grandes ligas. La presidenta de la República Claudia Sehinbaum, tuvo que responder en la mañanera que no estaba de acuerdo, aunque dejó abierta la posibilidad de que sea MORENA quien finalmente decida.
Yo insisto en que aún falta un buen tramo para una definición, aunque existan algunos acelerados que desearían se anticipen los tiempos. Primero, dentro de la lógica política, tendrá necesariamente que presentarse, discutirse y, en su caso, aprobarse la Reforma Electoral Federal que más adelante tendrá que empatarse con las disposiciones electorales locales.
Al parejo de ello, se tendrá que definir muy bien si el estatuto de MORENA será flexible en algunos estados donde se advierte interés en dejar familiares como sucesores. Si el acuerdo se concreta, MORENA presentará un rostro de debilidad política y, si no es así, simplemente la alianza MORENA-PT-PVEM no se dará y cada partido tendrá que jugar en solitario para las gubernaturas de varios estados.
El tema de los candidatos a diputados federales será otra cuestión. MORENA por su parte tendrá que negociar con el PT y con el PVEM para vida de que se conserve la mayoría calificada en el Congreso de la Unión. La otras, es que el partido de la Presidenta recurra a un “Plan B” que no está del todo definido. Puede que lo tengan, sin embargo deberá mostrar cautela y certeza electoral para no incurrir en riesgos en 2027.
Si la anterior hipótesis no se llegase a consumar, la oposición en Zacatecas y en San Luis Potosí, fundamentalmente, se fortalecerá. El Partido Acción Nacional PAN espera que se sigan cometiendo errores, capitalizarlos y posteriormente mostrar una carta que verdaderamente sea competitiva. Esa carta la representa el Alcalde Enrique Galindo Ceballos al que le arreciaron la guerra sucia para buscar desprestigiarlo y evidenciarlo ante los electores.
El actual alcalde conserva carisma, liderazgo, buena imagen y aceptación popular. Que otros no lo vean así es parte de la consigna dictada; solo no olviden la cantidad de votos que obtuvo en su reelección y que lo mismo tiene identidad con muchos simpatizantes priistas que con panistas que lo ven como un candidato natural en el 2027.
Es cuestión de que las cosas se acomoden para romper con la maldición como lo hizo en el 2024. Por otro lado, el PVEM o el PAN no tendrán problemas para competir verdaderamente por la presidencia municipal capitalina. Juan Carlos Valladares ya se apuntó por el PVEM y en el PAN existen figuras que podrán darle la pelea. Solo recordemos que esto no es un concurso de belleza, sino una competencia política real.
Hasta pronto.








