DE FONDO
Fernando Díaz de León Cardona
En alguna ocasión, señalé que el gobernador José Ricardo Gallardo Cardona, no requiere, no necesita ni ocupa madrear públicamente a su gente para removerla. Basta con que tome la decisión para que se vaya quien tenga que irse. No es menester o condición que se les mida o exhiba para justificar su salida.
Muchas veces, – también lo he dicho, que el joven gobernador es un tractor para trabajar y que para aguantarle el ritmo hay que joderse. El hombre papeo y quien quiera transitar con él, tendrá que levantarse muy temprano y dormirse muy tarde. Así es o debería de ser en la administración pública. Con gente comprometida y a morir, no hay de otra.
Evidentemente que muchos simulan y le dan la vuelta. Creen que con mandar boletines de prensa, construyen una coartada, comprueban o argumentan que están a tono, en sintonía y en su ritmo. Esto no es así. Ricardo se da cuenta de todo y conoce a todos. Sabe quién falla, quien se tira a la hamaca y quién la huevonea a gusto.
Pronto cumplirá ya dos años de gobierno. Los resultados son obviamente halagadores. Hay obra, mejor seguridad, más inversiones, existen programas sociales, todos los sectores son escuchados y atendidos. Los medios dan cuenta todos los días de sus acciones. Claro que nunca falta quienes quieran encontrarle chichis a las gallinas, pero ahí la lleva, a tiro y tirón.
A estas alturas, Gallardo estará pensando en 2024 y en su próximo sucesor. Se preparó para gobernar su estado y lo está haciendo bien. Al secretario General de Gobierno, que en estricto rigor le compete el control y la gobernabilidad interna, de pronto lo vemos entregando programas sociales. Cualquiera puede pensar que se está preparando para el gran salto.
De la Secretaría General de Gobierno han brincado varios a la primera magistratura del estado. Evidentemente que primero pasan la prueba en otras secretarías, – sin embargo, a Guadalupe Torres Sánchez, lo preparan desde ahora para convertirse en un candidato natural. No veo a otro y no dudo que releve en sus funciones a Ignacio Segura Morquecho (Nachito) porque es en SEDESORE y SEGE donde se promueven y se juntan los votos.
Lupe Torres, no solamente es un hombre preparado, sino que tiene cualidades de lealtad al movimiento gallardista. Nachito también tiene esos rasgos, pero en realidad todavía está muy tierno para semejante empresa. En el círculo cercano, mucho se habla de que Segura Morquecho jugaría la alcaldía de la capital. No lo dudo, pero igual le falta algo como para competir con otros gargantones de la oposición.
Yo insisto, el Partido Verde irá mano en 2024 y aunque el divorcio anticipado con MORENA lo suscribió su líder estatal Rita Ozalia Rodríguez, (No los medios) Mi amigo Eloy Franklin, lo que debe armar y conservar son costales de prudencia para no acelerar o enturbiar el clima político.
Sobre todo, cuando MORENA se siente sobrado y afirma no necesitar de vejigas para nadar. Ya el tiempo lo dirá, mientras tanto se precisa ser inteligentes.
El tema de la “herencia maldita” deberá, en mi opinión, dejar de ser un mantra de actualidad. Ya pasaron dos años y Gallardo ya debió darse cuenta quienes en realidad representan esa herencia maligna que dibuja perfectamente lo más rancio y nefasto del conservadurismo. Él sabe quiénes son.
No son esos cientos de trabajadores que vivían al día, sino los que verdaderamente optaron por saquear las finanzas públicas. Son los que tienen o tenían un cargo en la administración con manejo de recursos públicos y buscan beneficiarse ellos o a sus amigos.
Todavía muchos ¡Ahí están!, a su lado; en dependencias de gobierno, en Consejos, en cargos importantes producto de acuerdos políticos o en cámaras que siempre secuestraron la acción del gobierno.
Si quiere nombres, se los proporcionamos. Son quienes tranzaron por dinero la creación del INTERAPAS. Son quienes fueron líderes de partidos distintos al suyo. Toda esa jauría esta hoy por hoy en el círculo del poder. Son los que pagaron la guerra sucia y despiadada en contra de la familia Gallardo
Son los beneficiarios de la obra pública o los herederos quienes están determinando el futuro económico de San Luis Potosí. Son los mismos que bloquearon las iniciativas del expresidente municipal Ricardo Gallardo Juárez.
Son los que le echaron encima a líderes mercenarios para frenar un buen ejercicio e el gobierno de la capital.
Son los constructores y destructores del poniente de la ciudad y los mediatizadores cotidianos de la conciencia potosina. Son justamente los que en 2015 le hicieron a Ricardo Gallardo Cardona pasar un trago amargo. ¿A poco ya se olvidó?……. Hasta pronto






