LECTURA AL COAHUILAZO

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Por Raúl Ruiz

El trabajo de un analista político es leer correctamente los hechos, contrastarlos con las diversas realidades que afloran, y generar escenarios futuros.

El análisis debe ser imparcial, sin subestimar o sobreestimar a los actores políticos, o la capacidad de las estructuras partidistas.

Revisando el fulminante resultado electoral en Coahuila donde reapareció de manera insólita el carro completo del PRI, escuchamos música de fandango entre lo que queda de la militancia tricolor.

Eufóricos, salieron a gritarle al mundo el retorno del PRI al poder. Y la verdad, no es así.

Fue un garbanzo de a libra.

Dijo mi anacoreta de cabecera, “Una golondrina no hace primavera”.

Sería un buen consejo al PRI, revisar su trabajo en todos los estados donde vienen las elecciones. Tienen una victoria engañosa.

Coahuila e Hidalgo fueron ganados por diversas variables que no existen en otros estados donde el PRI está verdaderamente en el hoyo.

Primero que nada, Coahuila es un bastión de los Moreira cuya fortaleza electoral está fincada en un ancestral y sofisticado sistema de
timos, chanchullos, y engañifas, que manejan quirúrgicamente desde décadas atrás.

A este “trabajo”, le llamaremos faena territorial.

La segunda variable a su favor fue la rebatinga en el interior de Morena. Alejandro Ramírez Cuéllar, nunca hizo su papel de líder nacional.

Preocupado más que nada en resolver el cómo poderse quedar con la dirigencia nacional, descuidó totalmente la elección.

Es que Morena no tiene aún estructura. Son una punta de muchachos vernáculos, silvestres, agrestes; montaraces, que suponen ganarán las próximas elecciones simplemente porque el tlatoani arrasó en 2018.

El triunfo de los Moreira, quizá sirva para levantar el ánimo de sus militantes. Pero de ahí a suponer que todo el monte es de orégano… No. Dijo mi anacoreta.

Y la tercera variable fue, que salió a votar únicamente el 39% de la población. Y es claro que el PRI no pierde cuando las votaciones son bajas. ¿Por qué? Porque su capacidad de movilización supera a los que sólo le hacen el llamado al elector para que salga a votar.

Veamos esta otra categoría. VOX POPULI.

El populacho se expresa así.

“El PRIAN HA MUERTO, MORENA LO SEPULTÓ”.

Y sus adversarios critican: ahora no hay PRIAN, solo PRIMOR.

Aduciendo un ayuntamiento contra natura, entre priyistas y morenistas.

Lo cual es una categoría verdadera.

El PAN perdió vínculo, conexión, alianza, con sus contlapaches en la corrupción. ¡Los priyistas!

Y se fue al vacío. Se transforma en el enemigo frontal de la 4T. La derecha histórica versus la izquierda, los comunistas, los anticristo.

Con severos problemas para recuperar posiciones políticas. Solo el golpeteo sistemático del FRENA, que no hace trabajo territorial, sólo el parloteo en redes sociales.

¿Que pasó en el 18?

Morena movió al PRI del centro-izquierda y se quedó en su lugar.

No hay espacio para dos actores en la misma posición ideológica. Así que uno absorbe al otro, y siiiii, nace el PRIMOR.

EL PRI desde hace tres décadas, se fue deslizando hacia la derecha. Y le dejó su espacio a AMLO.

Desde 1988, con Salinas, los fraudes a la izquierda fueron repetidos, excepción hecha de Fox. En todas las demás el “sistema” usó el fraude para que ganara la derecha prianista.

Pero, regresemos a estos dos sucesos, Coahuila e Hidalgo- deben obligar a Morena y a la 4T a moverse en pos de un partido orgánico, institucional, con estructura real y en consecuencia operativa.

No todo lo va a hacer el líder, el partido debe ser funcional a la 4T.

Veamos cómo se resuelve el problema interno de Morena y de que manera comienza a edificarse ya como un verdadero partido político.

Por lo pronto, recomiendo dos cosas a las huestes morenistas, que se creen químicamente puros. Primero, que reconsideren la posibilidad de acercar liderazgos externos, si desean permanecer en el poder. Y segunda, hay que llevar a la urna a los viejitos nuevos clientes electorales. Si esperan a que solos se movilicen, tendrán su coahuilazo particular.