17.8 C
San Luis Potosí
spot_img

Elías Pecina y su circunstancia

spot_img

Entérate

Últimas Noticias

lunes, mayo 20, 2024

Si otros no brincan, todo está previsto para que el actual Oficial Mayor del Gobierno del Estado, Elías Pecina Rodríguez, asuma, entrado el año 2019, la dirigencia estatal del Partido Revolucionario Institucional PRI; le toca, porque desde hace poco más de 30 años, Elías ha demostrado ser un priista fiel, un hombre disciplinado y un operador político nato al que aves de paso que están o estuvieron en las alturas lo subestimaron, lo ningunearon y lo olvidaron.

Pero, ¿Para qué quiere Elías Pecina convertirse en dirigente de un partido que se fue en picada y al vacío en las últimas elecciones? Visto en perspectiva, el Oficial Mayor de Gobierno, reúne el perfil, tiene los atributos necesarios para reconstruir al antes invencible y tiene el oficio y la experiencia política para ordenar al PRI, es cuestión de que lo dejen decidir y operar en libertad, sin grupúsculos ni imposiciones en la conformación de un nuevo Comité Directivo.

Y digo esto, porque es costumbre que en la integración de una nueva dirigencia es tradición que los sectores, grupos y corrientes hacia el interior del PRI exijan espacios o su cuota de poder y busquen instalar en las principales carteras a sus incondicionales, aunque de política partidista sepan lo que uno de algebra o química.

Si Pecina Rodríguez es propuesto por “el primer priista”, o sea, por el gobernador Juan Manuel Carreras López, puede igual interpretarse el que exista una doble intención, es decir,- posicionar a un dirigente con las tablas suficientes para preparar un proyecto real, incluyente y capaz de competirle a MORENA y al PAN, o bien, poner a un presidente solo para enjabonarle el piso o tenderle definitivamente la cama al PRI.

Si la primera hipótesis fuera real, Elías es capaz de eso y más para acercar y sumar a fuerzas políticas locales y regionales que se veían irreconciliables con el PRI, pero que electoralmente podrían nutrir sus bases y reconciliarse con otras para entrar en competencia en dos años más, pero, si la intención es utilizarlo para frenar cualquier intento de rebelión interna en el partido, definitivamente que Elías no merecería un trato así.

En el PRI, sus cuadros principales, saben perfectamente que para vida de competir en un par de años, se precisan negociaciones que se supone debería encabezar el “primer priista”. Esto significa “un todo” y, si la intención del partido es competir con dignidad y posibilidades reales, entonces ya es tiempo de abrir los espacios para perfilar una contienda capaz de vencer a MORENA y al PAN, de otra manera, solo se confirmaría la sospecha de que el Güero Carreras juega desde ahora con la doble inercia ganadora en el 2018.

Hasta pronto.

Artículo anterior
Artículo siguiente
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
%d bloggers like this: