(Estamos tan inundados de maldad que hasta dudamos sea solo un mito ).
Toño Martinez
Por alguna razón de origen difuso, el 24 de Agosto está considerado como el Día de la Maldad y las interpretaciones más comunes recomiendan no llegar a cabo esa fecha ninguna actividad de riesgo » porque el diablo anda suelto».
Tampoco queda claro porque precisamente el Día de San Bartolome es el Día de la Maldad, puesto que el apóstol de Jesús fue un intenso evangelizador allá por el año 69 después de Cristo, y eso le costó que el rey de Armenia Astargea ordenará que lo martirizaran arrancándole la piel hasta morir, porque los sacerdotes de dioses pagamos se quejarán ante el monarca de sus templos porque sus seguidores los estaban dejando por abrazar al cristianismo.
Para este de día, la leyenda dice que se debe evitar hacer cosas como encender cerillos,usar artefactos filosos, no bañarse en ríos porque es se pueden ahogar, no salir a la calle porque se puede sufrir un accidente ni subir a los árboles por el peligro de caer, y otras más
» El diablo anda por todos lados y puede incluso posesionarse de algunas personas de fe débil en Dios.
Por otra parte, Doña Tomy, una famisa medium de ciudad Valles , señaló que el Día de la Maldad tiene su origen en el sacrificio que ordenó el emperador Cuauhtémoc de su propia hija por haberse enamorado de un joven guerrero de un na tribu e bb enemiga.
Sin embargo una chamana rescató el espíritu de la joven y lo convirtió en un ave nocturna, de plumaje gris, que aún ahora canta por las noches con delicada voz de mujer
De ahí, afirma surgió el Día de la Maldad.
Para protegerse contra efectos de la maldad esa fecha, Doña Tomi recomienda saumerear con Copal o incienso la casa o negocio, rociar agua bendita a las personas.
La maldad refirió, está desbordada porque la gente se olvidó de Dios, tienen apagada su vida espiritual y en las familias casa vez se descuida a los niños de acercarse al Creador. Eso conduce a ser presas de las tentaciones de satanás y luego lloramos por las complicaciones dolorosas que sufrimos.







