Toño Martinez
Lo que pretendía ser un encuentro de conectividad con electores y demostración de músculo político por parte de Gerardo Sánchez Zumaya, aspirante a Gobernador de San Luis Potosí, terminó descarrilado y como vivo ejemplo de la política anticuada de acusaciones virulentas difíciles de sostener, contra el jefe del ejecutivo actual Ricardo Gallardo y hasta del alcalde de Valles David Medina Salazar; propuesta poca y oferta escasa.
El encuentro, celebrado en un campo deportivo de Valles se desdibujó porque más allá de las porras tamboras y aplausos no cubrió las expectativas ni generó puntos para votos.
Al viejo estilo, la gente fue atraída por la comida, regalos y pachanga y fue una lástima, porque pudo ser aprovechado por Sánchez Zumaya para presentarse físicamente; ya que su proyección ha sido a través de redes sociales y en reuniones de poca monta por el estado.
Fueron evidentes tres cosas; la falta de oficio político del originario de Tanquian de Escobedo, pobreza de asesores inteligentes que en lugar de alentar mensajes de rencor contra Gallardo Cardona utilice cualquier espacio para platicar sus ideas respecto al cambio que tanto pregona para la gente de San Luis Potosí.
No es atacando al gobernador como jalará votos, porque si alguien ha transformado las estructuras del poder y administrado la dispersión del dinero público en las cuatro regiones y a todos los niveles es Gallardo Cardona, con todo y los pecados que le quieren colgar.
Cierto, siempre habrá renglones que mejorar o atender, pero en lo que se refiere a estructura para sostener el desarrollo y programas sociales que es lo que busca el ciudadano, difícilmente lo podrán superar como forma de ganar respaldo popular.
Si piensa que MORENA lo haga candidato, (y es amigo y socio de los hijos de López Obrador) y le abran el camino, está en chino mandarin.
Gerardo Sánchez puede ser un buen perfil para construir otro pilar para que los avances del estado no se detengan. Pero no es con bravuconadas ni pleitos o vendetas como lo logrará; eso ya no levanta
No se la da al Huasteco la mesura ni la prudencia y recurrió al recurso fácil de hacerse víctima de boicots como la cuestionable detención y «secuestro» de vehículos y gente que iban al jolgorio, por personal de Comunicaciones y
Transportes y Policia Municipal de Valles por orden de David Medina. Por favor
Gerardo Sánchez pagó su novatez, pero faltan varios meses para las elecciones del 2027 y aunque está a la vuelta de la esquina, puede enderezar en parte de su estrategia para obtener votos razonables.






