TRAZOS Y SOMBRAS
Fernando Díaz de León Cardona
Digamos que tres son los grandes conflictos que cruza nuestro país en estos últimos días. El tema de los trabajadores del sector salud y la postura de los gobiernos federal y estatales respecto al asunto salarial y la cobertura médica en todo ámbito que va desde medicamentos, insumos, falta de galenos, instrumental médico y distribución de fármacos. El problema no es menor; todos buscan ventajas políticas.
El otro, es el inherente a las acusaciones graves hechas por la gobernadora de Chihuahua Maru Campos Galván, respecto a que la dirigente nacional de MORENA, Ariadna Montiel, está presuntamente vinculada a grupos delincuenciales y de que posee algunas propiedades allá en el norte del país. La mandataria tendrá que probar sus dichos como se lo pidió la presidenta Claudia Sehinbaum.
El tercer tema, es el relacionado con la Presidenta del Instituto Nacional Electoral INE, Guadalupe Taddei, señalada por conflictos de interés en donde la propia presidenta de la República ha mencionado que en el Instituto no debe haber ninguna sombra de corrupción y ha opinado respecto a que deben realizarse las auditorías correspondientes para determinar si en verdad existen o existieron actos de corrupción.
En los tres casos, por supuesto que ha sido oro molido para la prensa y su manejo en la Redes Sociales. Las diferentes fuerza políticas que
convergen en nuestro país, han encontrado en estos conflictos, tela de donde cortar. Se ha cuestionado y justificado la actitud de la presidenta de la República y de las autoridades del IMSS.
Del ex Fiscal General de Justicia de Chihuahua, Cesar Jauregui, se ha hecho escarnio y se han sembrado infinidad de dudas. Incluso, a la presidenta del INE, a quien califican como el árbitro central para 2027 han pedido que se retire del cargo para enfrentar la investigación.
Desde luego que en los tres casos, prevalece la especulación, principalmente en los medios nacionales y conductores gargantones en donde las acusaciones directas o indirectas, la guerra sucia o de lodo está al orden del día, – sin embargo, habrá que esperar tendencias sociales, resoluciones políticas y judiciales.
Ante todo, cual es la voluntad política de todos los actores para que estos problemas se resuelvan sin llevarse entre los pies a la sociedad mexicana, que a final de cuentas es la que padece y paga los conflictos que se registran en los más altos niveles. Que en los tres casos hay excesos y actitudes tóxicas, pues sí, si los hay, justificados o no.
Lo que políticamente es prudente, es que se actúe en tiempo para impedir que estos tres conflictos crezcan y se vuelvan incontrolables. Ninguno de los temas es menor y aportan muchos elementos para razonar, especular, mentir, hablar con la verdad o desviar la atención. Ellos los generaron y serán ellos quienes los resuelvan, nadie más.
Lo que no se vale es crear cortinas de humo para dejar de atender otros problemas importantes que existen en el país. Tampoco resulta ético o moral pretender llevar agua a su molino. Recordemos que todo se puede resolver siempre y cuando esté dentro de un orden razonable. Si esto no se entiende así, en su cruz lo cargarán, al tiempo.
Hasta pronto







