TRAZOS Y SOMBRAS
Fernando Díaz de León Cardona
Contra todo pronóstico, con el ánimo de joder y desear ver a la capital potosina como la pocilga que otros gobiernos dejaron, este día fue inaugurada la pavimentación de la avenida Himno Nacional. El gobernador Ricardo Gallardo no se aguantó y la soltó clarita: “Son chingaderas de aquellos que se quejan de todo y añoran por ver hundida en el abismo a la ciudad capital.”.
Razón no le faltó al mandatario. Organizaciones balines y nefastas han hecho todo lo posible por impedir que la capital potosina se reconstruya con amparos concedidos por jueces corruptos. Primero argumentaron que la ciclovía que solo fue negocio y sirve para maldita la cosa sería afectada. Esa organización, navista o panista tenía que oponerse a algo.
Luego salieron con la mamada de que con esta obra se atentaría contra la naturaleza o el entorno ecológico ya que la obra planteaba el derribamiento de algunos árboles secos y horribles. Es cosa de transitar por la avenida para darse cuenta de que la floresta existente, no solo afea el espacio, sino que simplemente ya no sirven, están secos en su mayoría y algunos están crecidos de manera peligrosa al rosar o rebasar cables de alta tensión.
¡Ha! pero como fue una iniciativa del gobierno de Gallardo, había que ponerle piedras en el camino. No lo lograron totalmente. Himno Nacional finalmente se pavimentó. Pudo haber sido una obra mucho más moderna y funcional, solo que estos infelices que todo critican y a todo dicen no, impidió que la capital tuviera una arteria mucho más renovada. Sin duda, algún Juez se prestó. Ni modo, así son muchos potosinos o de esos importados; sin escrúpulo alguno y mal nacidos.
Que ahora van a empezar a jorobar porque se transparente el gasto ejercido en la pavimentación, pues sí, no tardarán. Esa calle que duró años sin meterle mano, salvo un tramo que arregló Victoria Labastida, estuvo siempre en el olvido, resultaba intransitable. ¡Ah! pero ahora van a exigir rendición de cuentas. Antes nada se hacía y el dinero se lo embolsaban otros, nadie decía nada, ¿o sí? pero como dice Gallardo, la cosa es chingar la borrega.
BRINCOS DIERA
El ex titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, el ahora desempleado Leonel Serrato, dice que Ricardo Gallardo Cardona debió ser una de las corcholatas para la grande.
¡Brincos diera Leonel! Lo dice convencido de que no podría ser pero que tal y si las moscas. Le hubiese dejado el camino libre. El Pollo tiene muchos pendientes que atender en su estado. Es demasiado joven y probablemente en 2030 tenga alguna posibilidad.
Si alguien intentó encuerdar al gobernador, me parece perverso y fuera de toda lógica política. Desde luego que no hay Cura que no sueñe en ser Obispo u Obispo que no sueñe en ser Papa. En fin, todavía hay un buen tramo por recorrer. Por lo pronto, Gallardo deberá estar preparando a sus cuadros para el año que entra. Él va mano en las decisiones.
Hasta pronto






