TRAZOS Y SOMBRAS
Fernando Díaz de León Cardona
En pocos meses, tanto el Instituto Nacional Electoral INE y el CEEPAC en el contexto local, habrán de iniciar legal y formalmente el proceso electoral 2024. A nivel nacional, la Alianza por México, compuesta por el PAN-PRI-PRD ya abrieron fuego en tanto que MORENA transita por el mismo sendero.
En el concierto nacional todo es perspectiva, coyuntura y circunstancia. Del resultado electoral que obtengan los partidos políticos en el EDOMEX y en Coahuila, podrían vislumbrase varios escenarios, esta elección podría ser la antesala de un desenlace para el próximo año.
Si el PRI y el PAN no logran vencer a la candidata de MORENA en el Estado de México, gran parte de esa importante reserva electoral, más la incursión de los 22 gobernadores morenistas y aliados podría anticipar la repetición de los morenistas en el poder ejecutivo federal.
Hasta ahora todo es intención política. Las famosas corcholatas siguen en franca y abierta campaña y, por su parte, la Alianza Va Por México, solo se ha circunscrito a defenderse y a denunciar hechos anticipados de proselitismo y persecución política. Los opositores a MORENA pretenden resolverlo todo en Tribunales o en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Como partidos políticos, todos por igual cruzan el pantano del rechazo y desprestigio y, en el caso de MORENA, la unidad es fundamental para reproducir sus condiciones de existencia. Su apuesta mayor es que los presidenciables muestren prudencia y lealtad y que el presidente Andrés López Obrador se conserve en los niveles de aceptación y popularidad que hoy mantiene intactos.
El conservadurismo en el país va a echar mano de todo. El despliegue de recursos económicos para movilizar o comprar conciencias y para sostener una guerra mediática sucia de largo alcance será el sello de su participación. En 2024, lo han dicho, sacarán a MORENA de Palacio Nacional, sueño que está por verse y cumplirse ante una oposición descabezada y desprestigiada.
Si el PAN, el PRI y el PRD no logran sumar al Partido Movimiento Ciudadano, las expectativas de vencer a MORENA se verán diametralmente reducidas, – sin embargo, si logran incluir al PMC y se ponen de acuerdo en postular a un candidato fuerte y de unidad, la pelea podría volverse pareja. Personajes no hay muchos, si acaso se cuentan dos de una sola mano y, si se equivocan en la postulación, pues simplemente nada tendrán que hacer en 2024.
En el escenario aldeano, las cosas pintarán de manera diferente. La cofradía Verde irá por todo, – incluido el último reducto que es el Ayuntamiento de la capital. Obvio que habrá acuerdos políticos y habrá alianzas con MORENA. La salida de Leonel Serrato de la SCT pareció ser más una concertación que un despido por bajas calificaciones. Leonel quiere ser alcalde, ya lo intento en la elección pasada, pero habría que ver que dice Gallardo y Gilberto Hernández.
Por lo pronto, y ante la inminente crisis por la falta de agua y otros temas de interés público la factura le será endosada al actual presidente municipal Enrique Galindo Ceballos, condición que desde ahora lo sitúa en desventaja para buscar la reelección. El pueblo no perdona y por mucho que digan que el problema del agua es de todos, claro que habrá responsables que sufrirán las consecuencias en las urnas.
En el último intento por conservarse, es obvio que algunos funcionarios municipales asomarán la cara para buscar cuando menos una diputación de representación proporcional o una regiduría. Será así, porque pensar en ganar una posición de mayoría en el congreso estará en chino. Varios son los prospectos y entre ellos destacan Joel Ramírez Díaz, Elías Pesina Rodríguez, Jorge Daniel Hernández Delgadillo, Jorge García, Marta Orta, Martín Juárez y Maribel Lemoine, entre otros más. Ya se verá, porque depende de varias voluntades y de muchos factores internos y externos que pronto habrán de analizarse.
Hasta pronto






