El Departamento de Estado examina las listas de los titulares de documentos de no residentes en todo el mundo para identificar casos de embarazadas que ingresan como turistas y dan a luz en territorio extranjero
EFE.- El gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este miércoles la conformación de un nuevo grupo de trabajo para prevenir el turismo de maternidad, y que ha revocado más de 600 visas a extranjeros a los que las autoridades relacionaron con esta práctica.
El Departamento de Estado (DOS, por su sigla en inglés) encabeza la iniciativa que examina las actividades de los titulares de visas de no residentes en todo el mundo para identificar casos de embarazadas que ingresas a Estados Unidos como turistas y dan a luz en territorio estadounidense.
El Grupo de Trabajo para la Prevención del Turismo de Nacimiento además enfoca sus esfuerzos en establecer medidas para revocar las visas de quienes participan en esta práctica o la facilitan y desmantelar las redes que se lucran con este abuso, en una práctica generalizada que involucra a ciudadanos de países de todas las regiones del mundo.
Hasta el momento se han revocado más de 600 visas de extranjeros bajo esta iniciativa.
En un comunicado, el DOS, resaltó que el secretario de Estado, Maro Rubio, cuenta con amplias facultades discrecionales para revocar visas, y la administración Trump “está comprometida” a ejercer dicha autoridad para proteger la integridad del sistema migratorio de Estados Unidos.
Y ha asegurado que el turismo de nacimiento se ha convertido en una industria lucrativa y se promociona abiertamente como “servicios de «parto en Estados Unidos», dando asesoramiento para la obtención de visas y gestiones hospitalarias.
“Algunos falsifican documentos médicos o instruyen a sus clientes para que oculten el verdadero propósito de su viaje y eviten pagar las facturas del hospital; asimismo, utilizan el marketing en línea para prometer a los clientes una «ciudadanía automática» y «un futuro sin fronteras», aseguró el DOS.
La labor del grupo incluye a personal de las embajadas y consulados estadounidenses en todo el mundo, así como del Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos, encargado de la aplicación de las leyes migratorias dentro del país.
Los investigadores aseguran que han descubierto patrones en la información que se proporciona para ingresar a Estados Unidos con una visa de turismo.
Por ejemplo, una pareja utilizó una conferencia y un viaje de vacaciones para ir de compras como coartada para que la madre diera a luz, en ocasiones distintas, mintiendo sobre el motivo de su viaje en dos solicitudes de visa distintas. En la segunda ocasión, la pareja ocultó que ya tenía un hijo nacido en Estados Unidos para volver a ingresar al país.
En otro caso, una funcionaria extranjera solicitó una visa para viajar en representación de su gobierno durante una sola semana; sin embargo, permaneció tres meses y dio a luz en Estados Unidos antes de marcharse.
Otra viajera solicitó una visa para ir de vacaciones a Orlando (Florida), pero en su lugar viajó a Los Ángeles (California) y dio a luz cinco días después de su llegada.
“Los ciudadanos extranjeros que abusan del sistema de visas, así como quienes les ayudan a hacerlo, pueden perder su visa, su acceso y su futuro en Estados Unidos. Esto es solo el comienzo”, sentenció el DOS.
Con información de Latin Us







