La controversia creció luego de que Donald Trump admitió públicamente que se comunicó con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino
La polémica por el indulto disciplinario concedido por la FIFA al jugador Folarin Balogun escaló en tierras británicas, donde la Asociación Inglesa de Fútbol (English FA, en inglés) analiza una posible apelación por la expulsión de Jarell Quansah ante México; mientras parlamentarios locales pidieron aplicar el mismo criterio usado con el delantero de Estados Unidos.
Quansah fue expulsado en la victoria de Inglaterra por 3-2 sobre México, la noche de este domingo en los octavos de final del Mundial 2026, tras una entrada sobre Jesús Gallardo en los minutos finales. Si se mantiene el reglamento vigente, el defensor deberá cumplir un partido de suspensión y se perdería el duelo de cuartos de final ante Noruega.
El caso cobró mayor fuerza después de que la FIFA suspendió la ejecución del castigo a Balogun, expulsado en el partido de EE.UU. contra Bosnia y Herzegovina. La decisión permitió que el atacante quedara disponible para enfrentar a Bélgica este lunes y abrió cuestionamientos sobre la consistencia del sistema disciplinario del organismo de balompié.
La controversia creció luego de que Donald Trump admitió públicamente que se comunicó con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para hablar sobre la suspensión de Balogun. Aunque el abogado suizoitaliano sostuvo que los órganos judiciales decidirían de forma independiente, dicho indulto alimentó los señalamientos de una posible influencia política en el proceso, manchando el fair play o juego limpio.
Tras el revuelo por el Caso Balogun, Infantino salió a aclarar que sí habló con Trump, pero que la medida corresponde a una resolución “independiente” del Comité Disciplinario de la FIFA.https://t.co/DU5ltwfED2 pic.twitter.com/Gbjys2zNJR
— Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga) July 6, 2026
Inglaterra exige coherencia a FIFA
Al respecto, los diputados laboristas Noah Law y Melanie Onn pidieron a Infantino, mediante cartas publicadas en redes sociales, aplazar la suspensión automática de Quansah hasta después del Mundial. Ambos citaron el caso Balogun como precedente y advirtieron que la FIFA arriesga la confianza en su sistema disciplinario si no aplica sus reglas de manera uniforme.
My letter to FIFA President Gianni Infantino regarding Jarell Quansah’s red card and the importance of playing by the rules.
Congratulations to England on their stunning win! 🏴⚽️ pic.twitter.com/weYtnxtAa7
— Melanie Onn (@melanie_onn) July 6, 2026
Law reconoció que la roja a Quansah fue correcta; pero consideró que, si Balogun recibió una suspensión diferida, el mismo trato debería estar disponible para el jugador inglés. Por su parte, Onn sostuvo que sería difícil justificar que un futbolista obtenga ese beneficio mientras que otro, en circunstancias similares, no pueda recibirlo.
La presión también llegó desde el Parlamento británico. Caroline Dinenage, presidenta del Comité de Cultura, Medios de Comunicación y Deporte de la Cámara de los Comunes, pidió a la FIFA explicar con urgencia las bases de la decisión sobre Balogun y responder a las insinuaciones de posible injerencia política.
Folarin Balogun será titular ante Bélgica.
Sí, el jugador al que le suspendieron una sanción por intervención de Trump.https://t.co/DU5ltwfED2 pic.twitter.com/hMjXTaaq9E
— Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga) July 6, 2026
Una baja que también golpea el plan de Tuchel
Según medios de comunicación, la eventual ausencia de Quansah preocupa a Inglaterra porque se ha consolidado como una de sus jóvenes figuras defensivas; gracias a su fortaleza física, velocidad y salida desde el fondo. La baja del central del Liverpool obligaría al entrenador, Thomas Tuchel, a realizar ajustes en una defensa que ha mostrado solidez durante buena parte del torneo.
La inquietud crece por el estado actual de su rival en cuartos de final: Noruega llega motivada tras eliminar a Brasil, y cuenta con figuras como el goleador Erling Haaland y Martin Ødegaard. Hasta ahora, la FIFA no ha emitido una postura sobre la solicitud impulsada desde Inglaterra, mientras el caso Balogun amenaza con ampliar su impacto en la fase decisiva del Mundial.

Este precedente se suma a otros reclamos disciplinarios. ESPN reportó que Francia confirmó una apelación por tarjetas amarillas a sus jugadores, mientras Inglaterra estudia el caso Quansah; lo que refuerza la percepción de que la decisión sobre Balogun abrió una nueva tensión reglamentaria.
Con información de López-Dóriga Digital






