Secretaría de Salud previene el maltrato infantil

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La Secretaría de Salud, promueve entre las familias potosinas, conductas del buen cuidado y educación, con afecto, libre de violencia y maltrato, en los principales ámbitos, dónde se desenvuelven los niños y las niñas, por lo que pone al servicio de la población sin derechohabiencia y vulnerable, pláticas sobre maltrato infantil, dirigidas a los padres, tutores o responsables de los menores de 18 años, con el propósito de sensibilizarlos sobre los tipos de violencia familiar.

El maltrato infantil se define como la acción, omisión o el trato negligente, no accidental, que priva a la niña y al niño de sus derechos y bienestar, que amenaza y/o interfiere su ordenado desarrollo físico, psicológico, psíquico social y cuyos autores pueden ser personas, instituciones o la propia sociedad.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), reporta que aproximadamente un 20 por ciento de las mujeres y un 5ª 10 por ciento de los hombres manifiestan haber sufrido abusos sexuales en la infancia, mientras que un 23 por ciento de las personas de ambos sexos refieren maltratos físicos cuando eran niños.

En las últimas décadas se ha reconocido y documentado que la violencia contra niñas y niños ejercida por los padres y otros miembros cercanos de la familia -física, sexual y psicológica, así como la desatención deliberada- es un fenómeno más común de lo que pensamos. Desde la infancia temprana y hasta los 18 años de edad, las niñas y los niños son vulnerables a variadas formas de violencia en sus hogares.

La violencia física viene acompañada de violencia psicológica, como insultos, aislamiento, rechazo, amenazas, indiferencia emocional y menosprecio, todas ellas son formas de violencia que pueden perjudicar el desarrollo psicológico del niño y su bienestar, especialmente cuando estos tratos provienen de una persona adulta respetada, por ejemplo del padre o de la madre. Es de vital importancia alentar a los padres a que utilicen exclusivamente métodos no violentos de disciplina.

La desatención, por ejemplo, el no cubrir las necesidades físicas o emocionales de las niñas y niños, no protegerlos del peligro o no obtener servicios médicos o de otro tipo cuando sea preciso, favorece la mortalidad y morbilidad de los pequeños. Los infantes discapacitados también tienen mayor riesgo de sufrir desatención pueden ser abandonados, práctica que en ocasiones puede ser aceptada y alentada.

La mayor parte de las veces, la violencia física contra los infantes que es ejercida en el seno de la familia no es fatal, ni causa daños físicos visibles de carácter permanente o grave. Sin embargo otras veces la violencia ejercida  contra niños pequeños dentro d la familia causa daños permanentes e incluso la muerte, aunque no fuera esa la intención de los agresores. Investigaciones realizadas en varios países indican que el “Síndrome del bebe sacudido” (maltrato que consiste en sacudirlos repetidamente) a menudo trae consigo lesiones cerebrales graves.

En base al de la Convención de Derechos del Niño y la Niña, el cual reconoce que la familia es la de mayor capacidad para proteger a los niños y proveer lo necesario para su seguridad física y emocional, y con el fin de disminuir el riesgo de que una menor y un menor se conviertan en víctimas de la violencia, la Secretaría de Salud, fortalece los programas de atención a la salud de la infancia y adolescencia, para que prosperemos juntos, y hace un llamado para coordinar acciones gobierno y sociedad, ya que esta problemática de maltrato infantil, constituye un problema serio de salud pública, por lo que invita a los padres y madres de familia para que asistan a las pláticas que se imparten en las Unidades de Salud, de los 58 municipios del estado.