*El colorido de los globos y la magia de las pompas de jabón, un marco esplendoroso al Festival
Comer un sabroso elote o hacer burbujas mientras se espera la presentación de los grupos artísticos, es una actividad que ha llevado a que mejoren las ventas de vendedores tradicionales del primer cuadro de la ciudad.
El viernes 22 comenzó la tercera edición del Festival de la Cantera, y comerciantes de giros tradicionales que se encuentran en el Centro Histórico comentan que esta fiesta les resultó favorable.
Y es que la atracción de paseantes al primer cuadro de la ciudad por parte de los artistas que se presentan en el Festival, resultó favorable durante el tiempo de espera, pues nunca falta la familia, pareja o grupo de amigos que van en busca de un elote para calmar el apetito.
También están los casos de grupos que atrajeron a familias completas con niños, los mejores clientes de los globeros, aunque claro, al tratarse de un paseo familiar, generalmente las compras se enfocan a los botes para hacer burbujas, y así pasan y pasan el tiempo mientras llega la presentación del artista.
Comerciantes ubicados en el Centro Histórico comentaron que las ventas dependen mucho del artista que se presente, ya que define el tipo de público que acude a los conciertos, y aunque el viernes los globeros se retiraron temprano, pero ante la afluencia de niños alargaron un poco más la jornada laboral para aprovechar y sacar toda la mercancía posible.







