Yo me lo cachondeo, pero ustedes lo madrean

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El flamante delegado metropolitano para la Cuarta Transformación Leonel Serrato Sánchez, nunca imaginó que, en menos que canta un gallo, literalmente buscó redimirse ante una fuerza política a la que insistentemente en campaña y en sus colaboraciones periodísticas llegó a calificar como corrupta. O no esté enterado o ignora quien manda, ordena y toma las decisiones o de plano se pasó de ver…de.

Veamos, este jueves pasado, en la cuna y corazón del gallardismo, Leonel Serrato Sánchez se presentó impecable, sobrio y luciendo un elegante saco color caqui militar. Que esperanzas ver al ahora representante de Morena que, en otros tiempos, lucia pobre, trepado en Plaza de Armas en un banquito con traje brilloso de los glúteos por su natural desgaste y uso constante. Para nada, esta vez su presencia en Soledad de Graciano Sánchez lució diferente.

En un evento en el que se abordaron diversos aspectos de la seguridad pública para este municipio, Serrato Sánchez, en sus meros moles y con sus dotes de buen orador, se levantó y tomo el micrófono para decir fuerte y contundente, que el presidente municipal del vecino municipio, Gilberto Hernández Villafuerte, es “la riata más gruesa” en materia de seguridad, porque desde su óptica es el ejemplo a seguir y porque camina en la dirección correcta, ¡Oleee!

Con ese discurso, Leonel Serrato, o fue demasiado ingenuo, o de plano sobradamente maquiavélico para decir lo que dijo, pues al tiempo que se desarrollaba el acto protocolario, los Regidores del partido que lo llevo al cargo de Delegado Metropolitano, declaraban serias irregularidades en la compra de uniformes y calzado para los policías municipales, señalando que se habían inflado los precios por lo menos en 4 veces más de su costo real.

Si Serrato Sánchez no estaba enterado de esto malo, pero si tenía conocimiento, tiró línea e incidió subrepticiamente para propinar paralelamente el golpe mediático en contra del Ayuntamiento de Soledad, que con su retórica puso en los cuernos de la luna, más grave aún.

Conociendo al Notario, no es dudarse que así se hubiese tejido. “Yo los apapacho, me cachondeo a Gilberto y digo que Soledad es ejemplo estatal, pero toca a ustedes partirle su santísima madre.”

Quien no recuerda que Leonel Serrato fue factor clave y parte esencial de una elección de Estado que busco y logro frenar temporalmente en 2018 el crecimiento y la consolidación del Gallardismo en la capital potosina.

Quien podría olvidar que su incursión en política para ser candidato a la presidencia municipal capitalina por Morena, fue parte de un entramado de intereses y complicidades políticas que fracturaron y dividieron a los gallardistas para cederle el paso al PAN con Xavier Nava Palacios, que tuvo el soporte económico suficiente y el apoyo mediático de los poderes fácticos para llegar, creo que nadie.

Sea como sea, Gilberto Hernández Villafuerte se anotó un punto a su favor si es que la percepción que tiene Leonel Serrato es sana. La oficina de prensa del vecino municipio supo capitalizar la enjundia del discurso y con inusual atingencia se apresuró para aprovechar el momento y la coyuntura, aunque probablemente sin entender el fondo de un mensaje que emuló a Fouche. Hasta pronto.