Un solo twitter los desquicio

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El apellido Gallardo les causa urticaria

Un mensaje twitter fue suficiente para que todos esos grupúsculos alentadores de la subcultura de la grilla barata que pululan en nuestro estado, se desquiciaran y se pusieran nerviosos. Basto que José Ricardo Gallardo Cardona, deslizara su sola decisión de pertenecer al Partido Verde Ecologista de México PVEM, para que la clase política y los grupos de intereses creados que se resisten a perder privilegios, concesiones y canonjías desataran su furia.

Desde hace tiempo lo habíamos anticipado. Bastaría que Gallardo Cardona enviara alguna señal, para que toda esa escoria que opera por encargo y consigna en algunos medios de comunicación y fundamentalmente en las redes sociales, se abalanzaran en su contra con señalamientos, comentarios o afirmaciones temerarias que no tienen otro propósito que el desprestigio, la descalificación y el pretender prostituir el escenario político-electoral previo al 2021.

Hasta ahora, el diputado federal no ha expresado su intención de contender por la gubernatura del estado, pero sería ingenuo no considerar que, si logro amarrar en el más alto circulo de la política un sólida relación con el partido del presidente de la Republica, para sumar, contribuir y facilitar avanzaran las reformas estructurales de la 4ª Transformación, es de suponer que jugara el boleto, a pesar y muy a pesar de los adversarios políticos que ya mostraron la mazorca y comenzaron a sudar calenturas ajenas.

Siendo objetivos, cabe preguntarse si realmente José Ricardo Gallardo Cardona tiene probabilidades de ser un candidato fuerte a la gubernatura del estado. La respuesta es afirmativa y literalmente sí. Si tiene amplias posibilidades de representar una alianza entre el PVEM, PT y MORENA, y ello no necesariamente dependerá de si López Obrador estará o no en 2021 en su máxima o mínima expresión de aceptación o popularidad, ni mucho de quien se necesite más que el otro, es decir, entre el PVEM y MORENA, sino que son otras las condiciones y otros son los factores internos y externos los que así lo decidirán. Que algunos lo quieran ver diferente o busquen desvirtuar ese propósito son meras ganas de joder y de querer encontrarle chiches a las gallinas.

Evidentemente existen resistencias dispuestas a impedir a como sea y al costo que sea para que Gallardo pueda convertirse en candidato y luego en gobernador del estado. Hoy por hoy, el solo hecho de observar que este joven político está muy por arriba en las simpatías y en las preferencias electorales aterroriza al PAN y al PRI, a la mafia del poder y a los grupos económicos dominantes, incluso a algunos burócratas de partido o a esas golondrinas pasajeras de MORENA.

Sin embargo, la postura del presidente AMLO respecto de su partido, ha sido contundente y muy clara; ha sugerido que en coyunturas favorables no se incurra en aventuras o se experimente con más de lo mismo, sino que se transite bajo esquemas reales de viabilidad política que contribuyan a la 4a Transformación.

Esa viabilidad, sin duda la representa una virtual alianza entre el PVEM, PT y MORENA. Una alianza “para el cambio” que muy pronto podría consolidarse si el demonio de Ricardo Monreal no mete su cola en San Luis Potosí y, si el Coordinador de los diputados federales, Mario Delgado Carrillo u otros interlocutores clave asumen la dirigencia nacional del Movimiento de Regeneración Nacional, los cuales visto esta, coinciden en impulsar la candidatura de Ricardo Gallardo.

Si ese proyecto se concreta, el gobernador JM Carreras, deberá entonces pensar muy bien por donde empujara la sucesión para no ser tan obvio frente a una decisión presidencial. Si deja que las cosas transcurran de manera tersa y natural en los partidos, lo más seguro es que el tricolor y los potosinos se lo agradecerán y el Güero no tendrá problema alguno en su séptimo año de tranquilidad.