Rencores perros

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La rivalidad persistente entre el gobierno capitalino con el vecino municipio de Soledad de Graciano Sánchez es una cuestión histórica, endémica, inevitable e interminable. Desde hace años, las administraciones Gallardistas en términos generales, siempre le han comido el mandado y le han llevado uno o dos pasos adelante a los gobiernos panistas o priistas de la capital potosina con programas que han roto paradigmas en sus planes e iniciativas de gobierno.

Estrategias de gobierno como el “borrón y cuenta nueva” en el pago del Impuesto Predial, condonaciones en el servicio de agua potable, en la dotación de electrodomésticos a contribuyentes cumplidos; en la desaparición del sistema recolector de basura de tracción animal, en la implementación de programas sociales novedosos, consultorios médicos gratuitos, en servicios de alumbrado público, seguridad, obras de pavimentación y decenas de acciones en favor de grupos vulnerables llegaron a convertirse no solo en referente para otros municipios sino ejemplo para otras entidades del país.

Esa rivalidad es comprensible, si partimos del principio que tanto gobiernos panistas como priistas, principalmente los encabezados por Victoria Labastida y Mario García Valdez, lejos de ponerse a trabajar como Dios manda, cometieron la torpeza de gastarse lo que no era de ellos para derrochar groseramente del erario público millonadas de pesos en campañas de imagen porque los señores querían o ser senadores o gobernadores. Xavier Nava anda por las mismas pero sobresaliendo sus acciones de torpeza política inaudita.

Esa pugna entre el gobierno de la capital con el vecino municipio de Soledad de Graciano Sánchez sigue,- y en la administración de Xavier Nava se ha intensificado. Uno por inepto, terco e intolerante y el otro por la ausencia de mando real. Ni al presidente municipal de San Luis Potosí ni a Gilberto Hernández Villafuerte les importa la coordinación intermunicipal o el crecimiento ordenado de la zona metropolitana; cada quien jala por su lado y camina por banquetas diferentes, aunque al final del día sea la población la directamente afectada por esa burda competencia entre ambas administraciones.

Desde luego que en este eterno conflicto, el municipio que ha bailado con la más fea ha sido Soledad de Graciano Sánchez. Por norma, los gobernadores han privilegiado, o a los gobiernos panistas o a los priistas y, gradualmente han dejado a la deriva y a veces en el olvido al vecino municipio en donde hasta ahora no se advierten inversiones importantes por parte del gobierno estatal.

Con el tiempo esa confrontación y “odio jarocho” se ha agravado, pues existe el antecedente de una visita a la cabecera municipal del Secretario de Educación del Gobierno del Estado SEGE, a cargo entonces del actual gobernador Juan Manuel Carreras, quien en el 2014 fue duramente cuestionado y su presencia fue declarada como “non grata”, al grado que, se vio obligado a abandonar el evento que presidia a invitación de quien fungiera en aquel tiempo como Alcalde de Soledad. Eso, al día de hoy, dicen que el Güero no se las perdona. Hasta pronto