MORENA en una encrucijada

31

El Movimiento de Regeneración Nacional MORENA se encontraba la tarde de este martes, en la disyuntiva de si transitar por el camino jurídicamente establecido o caminar por la vía política más sensata y correcta. El balón, hasta el cierre de esta edición se encontraba en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación TEPJF, quien debe o debió decidir si valida la convocatoria expedida por el INE o bien, declarar inválido el método de encuesta para elegir a la dirigencia nacional de este partido.

Dado que la renovación de dirigentes es un proceso que no podía suspenderse, la autoridad electoral decidió que el método por encuesta sería el más factible, sin embargo, una corriente importante y oponente a este mecanismo, argumentó que dicha convocatoria no consideró la paridad de género, además de apuntar como incorrecto limitar el número de participantes en el proceso electivo,- de tal suerte que, es el Tribunal quien tome una decisión, si no es que ya la tomó para que la convocatoria se modifique o de plano se dé marcha atrás al proceso.

Si el Tribunal le ordena al INE modificar la convocatoria lo tendrá que hacer ya y nada extraordinario pasara, – pero si determina invalidar el proceso, entonces otra historia se escribirá. Y no es que se les haya hecho bolas el engrudo, bien saben lo que hacen; lo que ocurre es que los madrazos entre los grupos cercanos al presidente López Obrador son de a deveras y van en serio. Por un lado, la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaun, muestra garra, y por el otro, Marcelo Ebrard, luce su colmillo retorcido.

Visto en perspectiva, ¿que podría convenir más a un partido que no es partido, sino un movimiento de masas aún en proceso de identidad y definición? ¿Valdrá la pena desgarrase por la dirigencia en un proceso experimental que podría originar serias fracturas hacia su interior? Esto es algo que seguramente se valora, tanto como el calcular la permanencia de Alfonso Ramírez Cuellar al frente de MORENA. Una descomposición en el Movimiento que llevó a la presidencia de la República a AMLO, únicamente beneficiaría a sus naturales adversarios, a nadie más.

A menos que el chicote truene implacable y llegue su punta a los 6 o 7 candidatos más fuertes que buscan dirigir MORENA, el método de encuesta podría resultar efectivo, pero si no es así corren el riesgo de una escisión que en poco o en nada contribuiría al intento de conservar la mayoría en San Lázaro. Ante la falta de estructura como partido, ese método de encuesta a pocos o a nadie hacia el interior del Movimiento convencerá o dejará tranquilos. La antropofagia puede desatarse y lejos de fortalecer a la Cuarta Transformación, esto podría convertirse en su principio y fin.

Dicho lo anterior, no debiera extrañar a nadie que la actual dirigencia de MORENA continúe al frente. Argumentos jurídicos existen y si no los cultivan. Si esto sucede, simple y sencillamente se hizo lo políticamente correcto, pero, si la encuesta va, porque así lo haya decidido el Tribunal Electoral de la Federación, pues entonces deberán correr todos lo riesgos y asumir el costo político que la decisión implica.

Hasta pronto

deleoncardona@hotmail.com