En marcha estrategia anti AMLO

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“Si creen que están seguros por haberse echado en los brazos del señor, están equivocados, porque en cualquier momento los abrirá y caerán al precipicio.”

A solo unos cuantos meses de que los partidos políticos definan quien será su candidato a la gubernatura del estado, los fantasmas de la confusión y la perversión se ciernen ya sobre la humanidad de los potosinos en edad de votar en el 2021.

La estrategia diseñada desde sitios privados y gubernamentales no está en proceso de gestación, ya está en marcha, ha sido cuidadosamente instrumentada y existen claros indicios de que sus principales objetivos son dos: Conservar el poder y los privilegios, de eso se trata y nada más.

Inmersos en la estratagema y con la mirada puesta en las próximas elecciones, se encuentran operando adversarios aparentemente antagónicos e históricamente irreconciliables: Ellos son priistas y panistas de nuevo y viejo cuño, empresarios, desarrolladores, clérigos, intelectuales y líderes de opinión con algún peso específico.

Por supuesto que en ella participan clientes consuetudinarios de algunos medios de comunicación que, claramente denotan que son más las semejanzas que los separan que las diferencias que los unen e identifican en, ese interés común que es el dinero y el dominio, la riqueza y la supremacía que durante décadas han obtenido con facilidad y han ostentado como verdaderos magnates.

Familias enteras de abolengo y descendientes de renombre son al final del día la misma cosa, provienen de la misma vaina. No obstante, esa coincidencia, se desgajan la cintura y se esfuerzan demasiado por reproducirse y conservarse en el mundo de los privilegios económicos y políticos que las mieles del poder conceden.

“Lo que cueste y sea necesario hacer se hará”, es la tarea y consigna de los grupos dominantes, de los poderes fácticos y de las camarillas del poder. Si para ello es preciso utilizar o comprar franquicias de organizaciones sociales mercenarias, frentes contra la corrupción y seudo lideres que se definen como grupos de choque, los recursos para su financiamiento chorrean, qué más da.

Hoy por hoy, es todavía prematuro para que los partidos políticos definan quien será su candidato al gobierno del estado, “todo a su debido tiempo y en la coyuntura oportuna”, dicen. Por lo pronto, la estrategia puesta en marcha, ya tiene tareas y objetivos puntuales.

La premisa central es cerrar filas, explorar coincidencias y establecer acuerdos aliancistas que conlleven a la maduración de un proyecto derechista o conservador que le jugará las contras al presidente Andrés Manuel López Obrador.

Los puntos neurálgicos de la estrategia, “como el simple hecho de ponerse de acuerdo” están ya encaminados y entre ellos se destacan las siguientes prioridades: “A”: Financiar y difundir encuestas para explorar, posicionar y descartar a posibles postulantes a la candidatura al gobierno del estado.

“B”: Cuestionar, ridiculizar y evidenciar en medios informativos y en segmentos específicos de redes sociales afines al proyecto, al presidente de la República; magnificando cotidianamente sus principales debilidades o tropiezos, fundamentalmente en materia de política economía, educativa, salud y seguridad pública.

“C”: Es menester para el proyecto, fracturar, dividir y exhibir a MORENA mediante sondeos y encuestas de opinión, buscando debilitar el trabajo y la presencia de los diputados locales y federales afines al presidente López Obrador.

El ejemplo existe y ahí está; ahora resulta que los diputados peor calificados son los de MORENA y que los legisladores con mejores calificaciones, aunque reprobados, pero eso sí, blindados para ocultar la intención, son del PAN y el PRI.”

“D”: Instalar en el ánimo de los electores, que una alianza progresista identificada con la Cuarta Transformación no conviene a San Luis Potosí. Así, y previsto se tiene, que en una segunda o tercera fase; la estrategia consistirá en instalar en el ánimo de la opinión pública, que una coalición entre MORENA-PVEM-PT, podría representar “un peligro para San Luis Potosí.”

“E”: La estrategia también contempla, desplegar una operación permanente y consistente que compre, enajene, use y utilice a plumas a modo y a líderes de opinión para que contribuyan con los propósitos del proyecto, – es decir, – generar ya, – desde ahora, – corrientes de opinión que debiliten la figura presidencial o cualquier intención del presidente López Obrador para el 2021.

Evidentemente que la estrategia se analiza, se discute, se simula o se le concede viabilidad y permiso. Si es desde el palacio central de gobierno, solo Juan Manuel Carreras lo dirá y si no, pues también. Nadie desde las entrañas del poder es ajeno a lo que sucede en San Luis Potosí, todos, de alguna manera están inmersos, se involucran y participan, con sus actos o con su silencio, pero ahí están, actuando.

Polarizar y dividir otra vez a los potosinos, utilizar la psicología negativa del rumor y reproducir algunos escenarios y supuestos que fueron capaces de crear sensaciones negativas y de terror durante el proceso electoral del 2018, es otra vez objetivo y precipitante central del proyecto.

El deslizar la posibilidad de que el alcalde de la capital pueda convertirse en el candidato del partido de FECAL y de Margarita, no es casualidad, es parte del mismo fin, como lo es también, el que los maquinadores de la estratagema envíen “señales de espanta pendejos” para impulsar o neutralizar a panistas, priistas y morenistas que no cuadran ni encajan con sus oscuros intereses.

Hasta pronto.