Trazos y Sombras

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El deporte de la confusión y el enredo

Es innegable que  tema de las luminarias tipo LED para la ciudad capital se ha politizado, se ha desvirtuado, lo han enredado, se ha prostituido, manipulado y confundido. En el fondo, no existe nada nuevo bajo el sol, puesto que desde la concepción misma del contrato firmado durante la administración de Mario García Valdez, previa autorización del Cabildo y Legislatura pasada las cosas estaban claras, es decir, favorecer a empresarios potosinos a los que pocos se han atrevido a mencionar, salvo honrosas excepciones.

Es evidente que por el monto original del Contrato y por el impacto social que el programa de regeneración y modernización del alumbrado público, se despertarían celos. Por una parte de quienes no tuvieron acceso al negocio y quedaron fuera, y por la otra, en aquellos que observaron un programa social políticamente lucidor para la actual administración. Ahí es donde está la precipitante de la discordia que ya envolvió y subió a muchos al mundillo mediático.

Que la ciudad capital requiere modernizarse y contar con una iluminación mejor, nadie lo puede negar. Que si la nueva iluminación contribuirá a disminuir la incidencia delictiva, es probable que sí, pero eso solo podrá medirse con el tiempo y no se puede dar por un hecho. Obvio que a mayores sitios iluminados la delincuencia común se inhibe, la piensa  y la ciudadanía, por lo menos,  se siente más segura, eso también es cierto.

Pero dejemos eso de lado y centrémonos en los puntos medulares de un conflicto al que algunos ya no le encuentran ni pies ni cabeza y comencemos por preguntarnos: ¿Fue la administración de Mario García Valdez quien alentó y estuvo de acuerdo en favorecer a empresarios locales y externos, autorizó y firmo lo términos y condiciones del Contrato suscrito con PANAVI? Si, definitivamente sí.

¿Estuvo de acuerdo el gobierno anterior en los precios, sobreprecios, plazos, intereses y penalizaciones que se consignan en el Contrato original? Si, definitivamente también. ¿Es cierto que los integrantes del Cabildo anterior aprobaron en su Sesión el Contrato primigenio? Sí, sí estuvieron de acuerdo y firmaron el acta correspondiente.

¿Fue el pleno de la Legislatura pasada la que aprobó y emitió el decreto por el cual al Ayuntamiento de la capital se le facultaba para celebrar con PANAVI el Contrato para el reemplazo de las 47 mil luminarias en el perímetro de la capital potosina? Si, fueron los anteriores diputados al Congreso del Estado quienes lo aprobaron.

¿Es verdad que cuando la administración municipal actual asumió la conducción del Ayuntamiento, consideró como leonino, ventajoso y sobrecargado en precio el valor del Contrato? Si, y no solo lo observó así, sino que comenzó a explorar la vía legal para anularlo o bien para replantearlo, toda vez que la penalización exagerada podría hacerla efectiva la empresa PANAVI en detrimento de la Hacienda municipal.

¿Entonces qué ocurrió? Pues que la propia empresa condicionó el cumplimiento del Contrato con la salvedad que se incrementaría en 200 millones de pesos su valor, según su argumento, porque la administración pasada no previó la habilitación de circuitos y brazos en los postes para vida de poder instalar las nuevas luminarias.  Eso por un lado.

Por el otro, el municipio propuso adecuaciones al Contrato primigenio, fundamentalmente en establecer un tope al tipo cambiario del peso frente al dólar y congelarlo en 18 pesos y no dejarlo al libre mercado como originalmente lo exponía el documento y que por la fluctuación de la divisa, se corría el riesgo de hacer ajustes o adecuaciones a un costo mayor, eso también es cierto y esa es la realidad.

Ahora bien, ¿De no aprobar el Congreso del Estado las modificaciones al Contrato se tendrían consecuencias legales? Sí, sí las habría porque la empresa PANAVI llevaría a Tribunales el caso y buscaría hacer efectiva la penalización del 90% del valor del Contrato, es decir, cobrar la suma de 1’192 millones de pesos y entonces sí, bonito asunto, un municipio obligado a pagar esa cantidad y sin lámparas LED en la ciudad

¿Dónde se torció o se prostituyó el tema PANAVI? En términos de intereses económicos, quienes no entraron al reparto del gran pastel se indignaron y aunque nunca dijeron nada, han presionado a la actual Legislatura para echar abajo el Contrato con una estrategia bien articulada, que hay que reconocerlo, muchos se subieron o los montaron al tema y otros, por opinar de todo le entraron al debate, sin saber que estaban favoreciendo a otros intereses.

¿Y lo político? Pues nada, que los partidos políticos principales, le vieron bondades al replanteamiento de las condiciones del Contrato. Todos han mostrado sus dudas, algunos como el PRI y el PRD lo aprueban y una parte del PAN lo rechaza, pero son más las coincidencias que las divergencias entre los institutos y sus diputados. Otras voces como los empresarios y la iglesia católica, de pronto quedaron atrapados en las redes del juego de intereses, sin embargo su postura ha sido clara y contundente.

Otras expresiones y algunos vivales o profesionales de la agitación han aprovechado la coyuntura para crear confusión y tratar de endilgar al gobierno de la ciudad las inconsistencias del Contrato original. Son voces que actúan por consigna para sacar raja política, se muestran temerarios y han caído en el síndrome de la persecución al grado de sostener que han recibido amenazas de muerte, hecho que demuestra que nacieron para hacer mandados cortos.

En todo es mar de confusión, tergiversada en algunos casos y mal interpretado en otros, el Alcalde ya fijo una posición clara. “Si el Congreso ve las cosas mal, que tome la mejor decisión”, al final del día, si se da marcha atrás al programa de modernización del alumbrado público el asunto pasaría a los tribunales y el único y gran perdedor, como siempre, será San Luis Potosí, “situación que bajo ninguna circunstancia seré responsable”, ha pronunciado Edil capitalino.