MEMORIAS DEL PORVENIR

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ESTA UBICADO EN EL “FRACCIONAMIENTO LAURELES DE SUR”

Imagino que los tiempos tienen algo, que sin importar si son malos años o buenos años. Ellos siempre guardan eso que llamo “rigor”. ¿Quién puede negar que el flujo de la sangre en las venas causa desgaste?, las articulaciones endurecen, el corazón se aburre y los pulmones se cansan de soplar, la cabeza de pensar y los pies de caminar.                  -rigurosamente-

Rigurosamente. Nuestra vida tiene un hermano gemelo que es nuestro propio tiempo… vida y tiempo actúan con riguroso rigor sobre de nuestro llanto y nuestra risa.

Sin más darle vuelta, este es el proceso natural de envejecimiento; un asqueroso sentimiento de  cansancio y hastío – siempre acompañado de alguna enfermedad- que te invita a descansar. Sentarte o acostarte…pero la Sra. Alejandra contreras dice que no. Dice que ¡hay que caminar!, que ¡hay que bailar!

Va por doña toñita, su amiga y se van al i.m.s.s. a bailar zumba. Y adiós pereza y dolor de articulaciones

Vendieron lo malo que todos  cargamos y se animaron a salir de su encierro. Ellas y ellos, de todas edades. Pidieron y fueron escuchados en su petición. Logrando el que recién inauguraran un gran espacio dedicado al; fut-bol, juegos infantiles, equipos de ejercitación al aire libre y para esas mujeres guerreras, el salón de usos múltiples. Todo iluminadito.

En ese espacio recién construido había una cancha de fut-bol llanero. Con juegos y partidos de vez en cuando. Sin orden alguno. Aquel espacio era campo propicio para el atraco,  el encuentro de pandillas, las violaciones y drogadicción. Para arreglar todo aquello se requería de inversión y de lo más determinante “voluntad política”, honestidad en la aplicación de los fondos municipales, y claro, como  dijo doña Alejandra “no ser un pinche presidente municipal currito, sino más bien un cabrón de verdad”

Mire señor, me dijo “doña toñita” el i.m.s.s. queda retiradito, claro, uno es el interesado. Pero a ver dígame. En la mañana ahí está el sol y de rato el agua. Uno es de camión no de carro, cada mojada…ahora imagínese que madamas da uno la vuelta y ahí está el centro deportivo.      –en verdad que lo sentimos nuestro…es nuestro dijo el señor Gallardo-

Es nuestro, no sé cómo explicarle. Mire aquí hay zumba, rehabilitación para adultos mayores…los niños no andan a media calle corriendo peligro. Los muchachos se encaminan al deporte. ¡Y es nuestro! ¡Nuestro!

Yo me llamo Alejandra contreras y le digo: mire señor la calle principal se llama  “antiguo camino a simón días”, esta colonia se llama “laureles del sur” pero estamos rodeados de pequeños fraccionamientos. Este lugar se llama “centro deportivo laureles del sur” pero el beneficio es para 500 familias…venga en la tarde y vera  a viejitos haciendo sus ejercicios, ahí, con la silla de ruedas a un lado pero sin miedo a que los tumben, nada de eso todo en orden.

-Fíjese, la gente anda motivada a ver en donde consiguen un sonido para hacer los ejercicios con música-

Me despedí de estas mujeres, tan felices como niños con juguete nuevo. En la platicada no hubo quejas  de dolor de piernas, cabeza, pies. No, la caminata, el baile, la música todo lo cura y ahí les pusieron un lugar seguro para hacerlo.

¡En que periódico sale! Gritaron. Les conteste.  Le voy a platicar al director del periódico a ver si pone los periódicos en algunas tiendas de por estos rumbos.

ESTA UBICADO EN EL “FRACCIONAMIENTO LAURELES DE SUR”

Javier Zapata Castro

Imagino que los tiempos tienen algo, que sin importar si son malos años o buenos años. Ellos siempre guardan eso que llamo “rigor”. ¿Quién puede negar que el flujo de la sangre en las venas causa desgaste?, las articulaciones endurecen, el corazón se aburre y los pulmones se cansan de soplar, la cabeza de pensar y los pies de caminar.                  -rigurosamente-

Rigurosamente. Nuestra vida tiene un hermano gemelo que es nuestro propio tiempo… vida y tiempo actúan con riguroso rigor sobre de nuestro llanto y nuestra risa.

Sin más darle vuelta, este es el proceso natural de envejecimiento; un asqueroso sentimiento de  cansancio y hastío – siempre acompañado de alguna enfermedad- que te invita a descansar. Sentarte o acostarte…pero la Sra. Alejandra contreras dice que no. Dice que ¡hay que caminar!, que ¡hay que bailar!

Va por doña toñita, su amiga y se van al i.m.s.s. a bailar zumba. Y adiós pereza y dolor de articulaciones

Vendieron lo malo que todos  cargamos y se animaron a salir de su encierro. Ellas y ellos, de todas edades. Pidieron y fueron escuchados en su petición. Logrando el que recién inauguraran un gran espacio dedicado al; fut-bol, juegos infantiles, equipos de ejercitación al aire libre y para esas mujeres guerreras, el salón de usos múltiples. Todo iluminadito.

En ese espacio recién construido había una cancha de fut-bol llanero. Con juegos y partidos de vez en cuando. Sin orden alguno. Aquel espacio era campo propicio para el atraco,  el encuentro de pandillas, las violaciones y drogadicción. Para arreglar todo aquello se requería de inversión y de lo más determinante “voluntad política”, honestidad en la aplicación de los fondos municipales, y claro, como  dijo doña Alejandra “no ser un pinche presidente municipal currito, sino más bien un cabrón de verdad”

Mire señor, me dijo “doña toñita” el i.m.s.s. queda retiradito, claro, uno es el interesado. Pero a ver dígame. En la mañana ahí está el sol y de rato el agua. Uno es de camión no de carro, cada mojada…ahora imagínese que madamas da uno la vuelta y ahí está el centro deportivo.      –en verdad que lo sentimos nuestro…es nuestro dijo el señor Gallardo-

Es nuestro, no sé cómo explicarle. Mire aquí hay zumba, rehabilitación para adultos mayores…los niños no andan a media calle corriendo peligro. Los muchachos se encaminan al deporte. ¡Y es nuestro! ¡Nuestro!

Yo me llamo Alejandra contreras y le digo: mire señor la calle principal se llama  “antiguo camino a simón días”, esta colonia se llama “laureles del sur” pero estamos rodeados de pequeños fraccionamientos. Este lugar se llama “centro deportivo laureles del sur” pero el beneficio es para 500 familias…venga en la tarde y vera  a viejitos haciendo sus ejercicios, ahí, con la silla de ruedas a un lado pero sin miedo a que los tumben, nada de eso todo en orden.

-Fíjese, la gente anda motivada a ver en donde consiguen un sonido para hacer los ejercicios con música-

Me despedí de estas mujeres, tan felices como niños con juguete nuevo. En la platicada no hubo quejas  de dolor de piernas, cabeza, pies. No, la caminata, el baile, la música todo lo cura y ahí les pusieron un lugar seguro para hacerlo.

¡En que periódico sale! Gritaron. Les conteste.  Le voy a platicar al director del periódico a ver si pone los periódicos en algunas tiendas de por estos rumbos.

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