Lactancia materna no debe estar en peligro durante la pandemia: Rubén Guajardo Barrera, presidente de la Comisión de Justicia del Congreso del Estado

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    La lactancia materna, sigue resultando un fuerte problema de estigmatización social en nuestro país, aún y cuando significa vida. Hoy las autoridades sanitarias en el mundo llaman a procurar esta práctica para la salud de madre e hijo y más durante la pandemia por Covid-19; San Luis Potosí, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI, en su último reporte publicado sobre el tema nos coloca como la cuarta entidad en el país con duración media, es decir amamanta por más de 10 meses a los niños.

     

    El presidente de la Comisión de Justicia del Congreso del Estado, Rubén Guajardo Barrera, recordó que nos encontramos en la Semana Mundial de Lactancia Materna, por lo que es importante continuar con la concientización sobre el tema y más cuando nos encontramos en una etapa difícil en materia de salud; aún y con la pandemia por Coronavirus, la Organización Panamericana de la Salud, OPS y la Organización Mundial de la Salud, OMS, siguen recomendando a la sociedad en general continuar con este tipo de alimentación infantil porque ayudará a combatir enfermedades.

     

    “Se trata de un asunto de equidad y desde nuestra trinchera en el Congreso del Estado, hemos sido recurrentes en tomar el tema que nos preocupa y nos ocupa, hemos apoyado que en las instituciones gubernamentales se permita a la mujer trabajadora dar alimento a su hijo y se habilite un espacio especial para ello, sin ningún tipo de problema, hecho que no ocurría antes en las oficinas”.

     

    Se recomienda esta práctica desde el momento del nacimiento y mínimo hasta que los bebés tengan seis meses de edad, y continuación de la lactancia materna, junto con alimentos complementarios nutricionalmente adecuados y seguros, hasta los dos años de edad o más.

     

    Al mismo tiempo, existen, recomendaciones para amamantar de forma segura para mujeres con Covid-19, pues se puede mantener la interacción entre madres e hijos para prevenir infecciones y promover la salud y el desarrollo cuando se vean afectados o limitados.

     

    “Las madres y los bebés deben recibir apoyo para permanecer juntos y practicar el contacto piel a piel o el método de madres canguro, ya sea que ellas o sus bebés sean casos sospechosos, probables o confirmados de infección por el virus. Se debe proporcionar asesoramiento sobre lactancia materna, apoyo psicosocial básico y apoyo de alimentación práctica a todas las mujeres embarazadas y madres con bebés y niños pequeños”.