LA BOLA DE INDEPENDIENTES

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Por: Amador Rodríguez

Los damnificados del arribo de Mario Delgado a MORENA.

Iniciado de lleno el proceso electoral del 2021 surgen por todos lados aspirantes a candidatos a gobernador. En todos los partidos es un fenómeno normal, en el PAN y en el PRI sus políticos más destacados entran en la refriega por la nominación. Y no son pocos los que con dientes y uñas pelean la posición. Entre azules y tricolores hay de 7 a 9 tiradores que presumen contar con los merecimientos para encabezar sus partidos en la elección. Al final el espacio es para uno. Los que quedan al margen entran al juego de las negociaciones, van por otros cargos. Bien se pueden arreglar o veremos rompimientos y “chapulinazos”. Una vieja historia.

En el caso del partido en el poder -MORENA- las cosas son diferentes. Conformado en movimiento que aglutina cuadros, corrientes y colectivos de distinto origen, pero con la identidad de definirse en la apuesta de romper el viejo régimen y defender la Cuarta Transformación. A la izquierda. En este caso las opciones para determinar quién enarbole sus postulados son muy pocos. Tienen los vientos del cambio a su favor y el fuerte respaldo de la figura de Andrés Manuel López Obrador. El presidente sigue teniendo un alto nivel de aceptación. Esto indudablemente cuenta, pero carece de cuadros de bien nivel, y por ende competitivos y con perfil de ganadores.

Pero llama la atención el caso de los llamados “candidatos independientes”. Pese a la amplia baraja de partidos formales, más la incursión en el proceso del año siguiente de tres nuevos partidos con registro, los aspirantes a jugar como “independientes” se multiplica. Quizá con la certeza de que los viejos y nuevos partidos no les darán un espacio se avientan al ruedo en solitaria aventura. Todos ellos con la garantía de que ninguno ganará la elección de gobernador. De todos los que logren el registro en el CEEPAC solo uno irá en las boletas. Aquel que reúna el 2% del listado nominal, que en números redondos oscila en dos millones, de tal forma que los apoyos que deben reunir son por encima de las 40 mil firmas de apoyo, o más, que la autoridad les exige. Lo más probable es que ninguno vaya en las boletas electorales en junio del 2021. Sí alguno los alcanzara es de por sí meritorio.

Sin embargo, en redes sociales hemos constato que cuando menos 4 andan en busca de la oportunidad, ellos serían: Gerardo de la Rosa, Arturo Segoviano, Gabriel Alan Salazar y Juan Carlos Machinena. Fuera de expresar su interés en competir, ninguno tiene alguna propuesta que pueda llamar la atención. Más claro; no proponen nada novedoso, que significará atraer la atención de los electores. Son lugares comunes, y en muchos casos verdaderas ocurrencias. Sin duda es legítima su aspiración, tienen ese derecho en su condición de ciudadanos. Pero hasta ahí.

El más conocido en el medio político, -que no el mejor- es el actual delegado del INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia), Juan Carlos Machinena. El perfil de este funcionario de la 4T él mismo lo publica: Liderazgo, capacidad, tenacidad, visión, conocimiento del estado… y los más importante -dice el aspirante a gobernador- “honestidad” (el entrecomillado es del propio JCM en su publicación en el portal mensual Visión Regional. (22/10/2020). Un talento que el PRI parece no apreciar, de ahí su amague de irse como independiente. Pone a temblar de miedo al desprestigiado PRI.

Dirigente de una Agrupación Política denominada Avanzada Liberal Democrática, de orientación masónica, Machinena Morales, se presenta al mismo tiempo como aspirante ciudadano y priísta de cepa. Propone ir de abanderado del tricolor a condición de que ese partido vaya “acompañado de la sociedad”, en caso contrario va por vía “independiente”. Contradictorio y demagógico, aunque en el espejo que se ve todos los días le diga qué; “Tú serías el mejor gobernador”. El espejo le miente.

Lo acompañan en su sueño -dice- “muchas amistades”, y “gran equipo que ha conformado en 50 municipios a través de los comités de la agrupación que encabeza”. Se han unido al “proyecto” ciudadano, en su búsqueda de la diversidad, la ultraderechista facción local del FRENAAA y algunos actores de las logias potosinas. Sin duda absurdo mezclar el agua con el aceite. Liberales y Conservadores de la mano. Dejan a un lado diferencias ideológicas e históricas “por amor a San Luis Potosí”. En sus distintas entrevistas en medios de comunicación locales, repite el mantra: voy por el PRI si al lado va la ciudadanía; en otro caso voy como candidato independiente. ¿De veras la ciudadanía está con Machinena? La condición tiene un tufo insoportable a demagogia barata.

Complicado lo tiene Machinena para no quedar exhibido como tramoyero, ya sea porque el PRI no lo tome en cuenta, ni al final sea candidato independiente, bien porque calcule que no alcanza los apoyos requeridos -lo más probable- y decida quedarse en la comodidad de su puesto en INAH. Podría no estar en su imaginario, pero existe la posibilidad de haber hecho el ridículo. Una vez más.

LOS DAMNIFICADOS DE LA ASCENSIÓN DE MARIO DELGADO.

El diputado Ricardo del Sol perdió en su apuesta a favor de Porfirio Muñoz Ledo para dirigir a MORENA. Tendrá que asumir los costos, porque en política los errores tienen precio. Seguro del triunfo del legendario Muñoz Ledo, y en su delirio por ser gobernador del estado abrió la boca para denostar al que finalmente resultó ganador en las encuestas realizadas por el INE. Del Sol, sobrado e ingenuo arremetió -sin necesidad de hacerlo- contra Mario Delgado. Dijo en tono profético que de llegar el colimense y hasta hoy coordinador de la bancada morenista en la Cámara de diputados a la dirigencia del partido del presidente, “se acababa la Cuarta Transformación”. El video de sus desafortunadas declaraciones contra Mario Delgado aún circula en las redes.

Lo menos que podría hacer el diputado Ricardo del Sol es buscar al ofendido -ahora como indiscutible líder de su partido- y ofrecer una mentirosa disculpa. Y no pasaría nada si Del Sol le baja tres rayitas a su soberbia y se disculpa por sus exabruptos, si mantiene vivas sus aspiraciones a ser el candidato a gobernador de MORENA no le queda otra opción. Las ofensas y los agravios a su par en la Cámara lo obligan. Pero como se den las cosas, para el legislador se esfumaron sus expectativas, si es que alguna vez de verdad las tuvo. No será el candidato de Morena al gobierno de San Luis Potosí. Doble a sencillo.

En situación parecida ha quedado otro aspirante a gobernador, Leonel Serrato. En uno de sus característicos desplantes menospreció la campaña y los compromisos con la corriente interna que apoyó al ahora virtual dirigente nacional de MORENA, entre ellos a Gabriel García, coordinador nacional de los Servidores de la Nación, y jefe de todos los delegados de la Secretaría del Bienestar, de los llamados “superdelegados”. Serrato optó por armar su propia campaña con el escudo de los “Defensores de la Patria”. Es de esperarse que desde su narcisismo él confíe en que Mario Delgado le permitirá continuar con su desleal campaña de promoción personal. Se asume “mártir” de la 4T. Soldado con fusil al hombro en defensa del proyecto de “Andrés Manuel”. Quizá no vea todavía que sus aspiraciones murieron al píe de su arrogancia y estulticia.