Solo herencias malditas dejaron el PAN y el PRI

639
  • Por omisión y desidia de Alejandro Zapata, municipio perdería terreno donado por ejidatarios
  • Legado panista atentó contra el patrimonio de la comunidad
  • Hoy el PAN se desgaja la cintura en su lucha anti corrupción

No solo las administraciones de Mario García Valdez y Victoria Labastida dejaron sus herencias malditas con temas como el alumbrado, léase PANAVI; deudas y  pasivos por más de 2  mil millones de pesos; otros como, Octavio Pedroza dejo a medias y poco claro el financiamiento del Rastro TIF, Jorge Lozano Armengol concesionó el servicio de recolección de la basura y, quien parecía exento de alguna responsabilidad, lo es ahora Alejandro Zapata.

Siendo presidente municipal durante el período 1997-2000, el ex Senador potosino que también fue objeto del escándalo público luego de asistir a un reventón entre panistas y compañías de ninguna dudosa reputación, es ahora señalado como el responsable de un posible despojo en agravio de los habitantes de La Pila, toda vez que omitió someter y validar en sesión de Cabildo, la donación de un terreno que en su tiempo hizo un particular para construir una escuela primaria en la Delegación de La Pila.

En febrero de 1999, siendo presidente municipal, Alejandro Zapata Perogordo recibió en donación del ciudadano Miguel Martínez Martínez, reconocido en el padrón con Certificado de Derechos Agrarios, un terreno con una superficie de 7,190 metros cuadrados, espacio que sería utilizado por el municipio de la capital para edificar una escuela primaria para beneficio de la comunidad.

La solicitud de aportación del predio para dicho fin, fue hecha por el entonces Delegado en La Pila, Arturo González Courtade, mismo que tendrá bajo su responsabilidad gestionar los recursos ante el Ayuntamiento para construir la escuela. Así lo hizo ante el Alcalde Alejandro Zapata, solo que nunca lo sometió ni lo validó en Sesión de Cabildo.

Actualmente, en el predio otorgado en donación funciona también la Escuela Preparatoria Municipal, sin embargo, derivado de la omisión del ex presidente municipal al no haber legitimado el Convenio de Aportación del Terreno, ahora se enfrenta una sentencia en la que se plantea restituir el predio, lo que conllevaría a una afectación directa a la comunidad de La Pila.

En su momento, la donación de terrenos fue una práctica común pues otros ejidatarios también donaron predios para que se construyera una planta tratadora de aguas negras, para la perforación de un pozo, así como para la construcción y terminación del Salón de Usos Múltiples en la Comunidad de La Noria de San José. El legado dejado por el  gobierno de Alejandro Zapata, es que algunas donaciones no fueron discutidas, aprobadas ni validadas por el entonces Cabildo de la capital.

Ahora, el problema lo enfrenta la actual administración municipal, y todo por una transmisión de propiedad mal hecha, dejada al tiempo y a la decidía. En síntesis otra herencia maldita  de un gobierno panista que hoy se desgarra las vestiduras y se desgaja la cintura en su ánimo y coyuntura de luchar contra la corrupción.