Elección entre dos, no hay más

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A 30 días de que concluyan las campañas político-electorales, los potosinos tenemos claro que la pelea por la gubernatura del estado será finalmente entre Octavio Pedroza Gaitán y Ricardo El Pollo Gallardo. De ellos dos surgirá el nuevo gobernador de San Luis Potosí, no hay vuelta de hoja.

A Morena, para terminar con su desgracia, se le agotó el tiempo, desperdició la oportunidad de ofertarse y se le fueron los días en confrontaciones internas. Su fractura y división por los errores cometidos fue letal.

Su candidata Mónica Rangel, simplemente no prendió y no creció como una opción de la 4T. Un relevo a estas alturas suena fantasioso, pero puede ser, en esas se ven Juan Ramiro Robledo, Xavier Nava y el propio Primo Dothe.

En consecuencia, la elección no será a tercios como algunos analistas lo habían pronosticado. Los potosinos tendrán este próximo 6 de junio la oportunidad de salir a votar y decidir si continúan con más de lo mismo o se atreven a dar un salto definitivo hacia una transformación.

Ese más de lo mismo está claro que lo representa la alianza PAN-PRI-PRD-PCP y, ese salto al cambio verdadero, con sus asegunes, lo encabeza el PVEM-PT, no hay más. En el grueso de los partidos los candidatos no convencen, en otros, simplemente saben que son impostores y uno que otro payaso iluso tendrá que regresar a su circo.

Para un sector de la sociedad que desde luego no es la mayoría de los potosinos, el triunfo de la coalición ´´Sí por San Luis Potosí´´ representaría la continuidad del conservadurismo del PRI y del PAN y el oportunismo del PRD y de PCP. Sería el cogobierno de los privilegios, de la corrupción y de la impunidad que ha logrado reproducirse y permanecer intacta en San Luis Potosí.

De ganar PAN-PRI-PRD-PCP, sería un gobierno al servicio de las clases pudientes. Un gobierno para beneficio de grupos selectos y empresarios convertidos en vulgares traficantes de influencias que han hecho con sus negocios un paraíso de opulencia ilimitada.

Esa coalición representaría un gobierno de complicidades. Un mandato sumiso y postrado ante esa clase rica que ha lucrado con la tierra, con la vivienda, con la educación, y la salud.

Gobiernos que por años han contribuido a ensanchar la desigualdad, la miseria, la pobreza y la marginación en la que se debaten decenas de miles de potosinos que viven en zonas urbano-marginales, en el campo y en nuestras regiones indígenas.

En contraste, y pese a los burdos intentos de criminalizar al candidato del PVEM y el PT, por presuntos nexos indeseados o por hechos delictivos que hasta ahora nadie le ha podido comprobar, el postulante de la coalición ´´Juntos Haremos Historia´´ ha logrado despertar verdaderas expectativas de una profunda transformación para San Luis Potosí.

Aunque duela, – y pese a pucheros y resistencias, – entre el electorado potosino se ha logrado instalar la idea de que quienes verdaderamente representan los principios y postulados de la Cuarta Transformación son las dos corrientes ideológicas y fuerzas sociales más importantes en San Luis Potosí, es decir, ´´el Movimiento Gallardista que encabeza El Pollo Ricardo Gallardo´´ y ´´el Navismo que representa el candidato a la alcaldía capitalina Leonel Serrato Sánchez´´.

Ni la ofensiva guerra desplegada en su contra, ni las campañas de difamación y desprestigio en medios formales y las redes sociales, ni las amenazas o actos de intimidación y ni todo el aparato estatal, municipal o el afán de los poderes fácticos que han destilado veneno en contra de ellos y sus familias, han logrado hacerles daño, al contrario, los han revictimizado y hecho crecer más.

ENTRE SOMBRAS

De no ser por esos priistas y perredistas de siempre, sí, por esos oportunistas y magos del columpio y el agandalle que gustan salir en la foto, en las campañas PAN-PRI-PRD-PCP siguen predominando las playeras, las gorras y los banderines azules. Ojalá que el presagio de la exdiputada priista Rosa María Huerta no se cumpla cuando dijo que, ´´una vez que el candidato de la coalición surja del PAN y que los priistas lo llevemos al poder, a los tricolores nos van a dar una patada en el fundillo´´, y si, por esas andan, ya lo verán.

Si el Güero JM Carreras pensó que terminaría la gubernatura y que se iría sin despeinarse, cometió un error. La denuncia en su contra por orquestar, alentar, financiar o permitir una elección de Estado en contra de su principal adversario político ya es de escándalo nacional…..por lo menos en el Congreso de la Unión y en algunos medios nacionales se provocó bastante ruido.