“Debemos replantear la manera de relacionarnos entre los hombres y mujeres, para hacer realidad la igualdad de género”

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La Universidad Autónoma de San Luis Potosí, a través de la Defensoría de los Derechos Universitarios, llevó a cabo la plática “Cultura y Género en México”, en el marco de “Abriendo Camino: Jornadas Universitarias en torno al 8M”, la cual fue sustentada por la psicóloga Norma Guadalupe Ríos, catedrática de la Unidad Académica Multidisciplinaria Zona Media.

Durante su participación la psicóloga Norma Guadalupe Ríos dijo que para hacer realidad la igualdad de género, es necesario tener nuevas creencias en relación a los roles de género que ya están establecidos, “hoy por hoy, tienen que quedarse en el pasado, para replantearnos las maneras de relacionarnos como hombres y como mujeres”.

Antes explicó que, “la cultura es un conjunto de ideas, conocimientos, tradiciones y costumbres que caracterizan a un pueblo, a una clase social, a una época determinada, entre otros, de igual manera influye en la perspectiva de género”.

“Es interesante que podamos hablar de cómo el género que es el conjunto de creencias y atribuciones que se constituyen, tomando la diferencia sexual como base. Es decir, el género sexual funciona como un filtro cultural con el que se interpreta el mundo, y a decir de las feministas, es una especie de armadura con la que se constriñen las decisiones y oportunidades de las personas, dependiendo si se tiene un cuerpo de hombre o mujer”.

Dijo que en ese sentido, se plantean las normas de género, que son las que determinan cómo en cada sociedad se divide el trabajo entre hombres y mujeres, niñas y niños, según el rol de género asignado por una cultura específica, una sociedad o familia.

“Condicionando socialmente lo establecido, lo apropiado y valorado según su sexo, dando lugar a la división de trabajo por género. Y es a raíz de esa división es que se dan relaciones de trabajo jerárquicas y desiguales”.

Añadió: “La diferenciación sexual aparece como una subordinación o una opresión a las mujeres, y esto pone en segundo lugar a la mujer. Se ha considerado a lo largo de la historia, aunque ha habido avances en este tema, que la mujer es para tener hijos y para las labores domésticas, mientras que el hombre para la adquisición del dinero y la vida pública. Lo que da lugar al planteamiento de una dicotomía de un ser y hacer del hombre y la mujer”.