Aprueban Reforma a Ley de las Personas Adultas Mayores

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Para apoyar a las personas adultas mayores que se encuentran en situación de vulnerabilidad, el pleno del Congreso del Estado aprobó la reforma a  diversos artículos de la Ley de las Personas Adultas Mayores para el Estado de San Luis Potosí, propuesta de la diputada Dulcelina Sánchez de Lira, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, Equidad y Género.

 

De esta manera, se incluye dentro del apartado de “servicios de apoyo económico” que establece ya la Ley, la facultad del Ejecutivo Estatal para “instrumentar programas de apoyo económico, cuando exista suficiencia presupuestaria para otorgarlos”.

 

En el dictamen respectivo, se indica que actualmente en el país se hace evidente la condición de vulnerabilidad en la que se encuentran las personas adultas mayores, específicamente las que cuentan con alguna discapacidad, así como las de 70 y más años, en donde su condición natural resultante de su edad avanzada, las hace merecedoras de medidas especiales compensatorias por parte del Estado, encaminadas a contrarrestar las grandes desigualdades que se presentan en el acceso a oportunidades para su desarrollo y más aún, para su subsistencia.

 

Manifiesta que de acuerdo a datos del INEGI, paulatinamente se ha acumulado una mayor cantidad de personas mayores de 60 años, debido a la mayor esperanza de vida. Por ello, este grupo de población ha incrementado su tamaño a un ritmo que duplica al de la población total del país. Aunque a un ritmo diferente, el tamaño de la población mayor a los 60 años también en términos absolutos ha aumentado de manera sostenida.

 

Agrega que el Censo de Población y Vivienda 2010, contabilizó 10.1 millones de adultos mayores lo que representa 9.0% de la población total. San Luis Potosí se encuentra por encima de la media nacional, con una población de 60 y más años del 10%, sólo por debajo de la Ciudad de México, Oaxaca, Veracruz, Zacatecas, Michoacán, Nayarit, Yucatán y Morelos.

 

En esa condición, las personas de 60 y más años se consideran un grupo vulnerable por ser adultos en la última etapa de la vida y aún más por tener limitación en la actividad y ser susceptibles de cuidados específicos.

 

Una de cada dos personas adultas mayores recibe menos de dos y hasta tres salarios mínimos promedio mensual como pago por su trabajo, mientras que 19.5% percibe más de tres salarios mínimos, con una mayoría participativa de hombres.