Las Descaradas Intromisiones de Gabino en el proceso de MORENA

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El encargado de los programas sociales de la 4T, el super delegado Gabino Morales, en abierto desacato a las instrucciones del presidente de la República, López Obrador y a las Leyes electorales ha dedicado los dos últimos meses a entrometerse en la política partidista. Sin el menor recato se exhibió en el proceso de MORENA, primero con el amague de que jugaría por la candidatura a la gubernatura, sabedor de su pequeñez acabó impulsado a su compañero de cuitas, el “Defensor de la Patria”, Leonel Serrato.

 

Olvida, por la ignorancia propia de su condición lumpen, que está impedido en su condición de servidor público a intervenir en la política partidista. Que rompe la orden de su jefe Andrés Manuel López Obrador. Usó la estructura de la secretaría del bienestar para cobijar, disfrazando a los Servidores de la Nación, en favor de la gira por el estado del ex titular de los programas sociales en la zona metropolitana. El apoyo sin recato o el más mínimo sentido de la institucionalidad en favor de Serrato ha sido ante la vista de todos. De manera impune ha volcado los apoyos de la institución a la población vulnerable en favor de su “amigo”, e integrante de la misma cofradía,  el notario Serrato. Uso electoral de recursos públicos para satisfacción de ambiciones personales.

 

Visiblemente tosco y de pocas luces, hace declaraciones para los medios para descalificar a los adversarios de su cofrade. Inició una campaña de descalificaciones contra Juan Ramiro Robledo, sostiene que por su edad debe retirarse jubilado. “Que lo ve cansado”. Corto, pero muy corto de neuronas, en ausencia notoria de la sinapsis entre ellas, el funcionario hace su juego político con inaceptables argumentos discriminatorios. Asume estulto que los “viejos solo sirven para asesorar a los jóvenes”. Les niega a los hombres y mujeres de experiencia los derechos más elementales consagrados  en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Nuestra Carta Magna. El derecho a participar en la vida política del país, ese derecho es exclusivo para los “jóvenes”, según el funcionario de marras.

 

Muy cercano a los homínidos, Gabino Morales no entiende que vulnera derechos inalienables de todos los ciudadanos, militantes o no de su partido MORENA, por el hecho de considerarlos “en edad de la jubilación”. No parece que tenga a alguien con dos dedos de frente que le diga al oído; “así no señor delegado, así no”. O que mire para arriba y vea que “su presidente” no es precisamente un quinceañero. No se percata que avienta la piedra a la cabeza de su jefe máximo: el presidente de la república. ¿Así, o más bruto?

 

Es claro que, como marioneta de Leonel Serrato, hace su chamba de tumbar caña para limpiarle el camino a su “candidato”. Su bajo coeficiente intelectual no le permite darse cuenta que se pone en la condición de que muchos demanden  su renuncia al cargo por notoria incompetencia y violar la Ley que le impide, en su condición de funcionario público, entrometerse en las actividades partidistas. Es un delito grave, y la sanción incluye cárcel. AMLO lo ha dicho hasta el fastidio, pero este simiesco personaje no se ha enterado.

 

Estas descaradas intromisiones en la política y en el proceso electoral en marcha, del super delegado en San Luis Potosí, Gabino Morales, debería obligar al responsable de la coordinación nacional de los Programas Sociales a destituirlo. En flagrante violación a toda norma jurídica y a la ética que presume la Cuarta Transformación:

 ” No robar, no mentir, no traicionar al Pueblo