Misterio y hermetismo tras asesinato en club campestre

1700

 

Las primeras versiones sobre el homicidio de Eugenio Castañón apuntan a que este se cometió en la casa del presunto homicida, Eduardo Hernández Janet la madrugada de este viernes, sin embargo, fuentes de la policía ministerial aseguran que el asesinato se llevó a cabo en la propia casa del Procurador del Estado, Federico Garza Herrera, ubicada en el mismo Fraccionamiento Campestre de la capital potosina.

 

Es ampliamente conocida en círculos de la sociedad potosina la relación sentimental que desde hace años sostenían el ahora occiso Eduardo Castañón con una de las hijas del abogado del Estado, de nombre Mónica y su compromiso matrimonial sería anunciado la semana próxima.

 

La distancia entre el hogar del presunto asesino y la casa que habita el Procurador y su familia es relativamente cercana, y apenas esta mañana se estaban revisando los videos, tanto del fraccionamiento como de algunas casas que se ubican entre la dirección del presunto homicida y la casa del Procurador Federico Garza.

 

Son pocos los testigos, cuentan que la reunión comenzó temprano y entre los invitados al convivio se encontraba el joven empresario Eugenio Castañón, hijo de Inés Castañón, dueño entre otras empresas del conocido Club Deportivo 2000.

 

A Eugenio Castañón, sus amigos refieren como alguien de excelentes modales, serio y comprometido con su trabajo como empresario, novio de Mónica Garza por años y estaban entusiasmados, porque darían a conocer su compromiso matrimonial la próxima semana.

 

La reunión se llevaba a cabo con normalidad, pero “El cayeyo siempre ha estado loco” dicen sus conocidos. El “Cayeyo” es Eduardo Hernández Janet, hijo de un prominente ganadero, heredero de la venta que su familia hizo de la empresa potosina “Coronado” a un consorcio nacional en los años 90.

 

En algún momento de la reunión, “Cayeyo se volvió loco”, algún comentario de Eugenio no le pareció al junior y eso bastó para que Hernández Janet desenfundara un arma y disparara en contra de Castañón. Lo llevaron pronto al hospital, pero ya iba muerto, relatan.

 

Las versiones se contraponen respecto al lugar de los hechos, sobre todo por la protección de los nombres de los asistentes y no tanto por el nombre del presunto homicida.

 

Si el homicidio se llevó a cabo o no en la propia casa del Procurador de Justicia es hoy la pregunta que se debe responder.

 

Entre tanto, se sabe, “El cayeyo” se entregó por su propia voluntad a las autoridades.

 

Se recuerda un escándalo de Hernández Janet antes del ocurrido esta madrugada, y es cuando en el restaurante La Cabaña de Pecos, arremetió a golpes contra sus propios familiares, ocasionando un zafarrancho y lastimando a sus primos, primas y tíos.

 

Entre tanto, el hermetismo de la autoridad fertiliza las especulaciones.