Pide salud atender la mal nutrición infantil

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La desnutrición y la obesidad son consecuencias debido a falta de alimentos nutricionales adecuados.

 

Según datos de ENSANUT 2016, sólo el 45 % de escolares consumen fruta y el 22% Verduras.
 

Los Servicios de Salud en el estado, hacen un llamado a los padres de familia y población en general para atender de manera corresponsable, a los grupos más vulnerables ante las deficiencias nutricionales, derivado a que los menores de cinco años de edad se encuentran en crecimiento y desarrollo por lo que requieren nutrientes más altos.
 

La Secretaría de Salud al corte del mes de febrero, atiende a 5 mil 505 menores de cinco años que cursan por un estado de malnutrición, un 2.8 por ciento de prevalencia de desnutrición y un 3.7 por ciento de prevalencia de obesidad y sobrepeso, así lo informó la Licenciada en Nutrición Laura Patricia Rodríguez Franco, del programa de Nutrición en el estado.
 

Según datos de la Encuesta de Salud y Nutrición 2016, respecto a la dieta de escolares, se reportaron bajas proporciones en cuanto al consumo de alimentos saludables, sólo el 22.6 por ciento consumen verduras, un 45.7 por ciento frutas y el 60 por ciento leguminosas. En cambio, se observó un elevado consumo de alimentos que aumentan riesgos de obesidad: un 81.5 por ciento consumen regularmente bebidas azucaradas, no lácteas, el 61.9 por ciento botanas, dulces y postres y un 53.4 cereales dulces.
 

Se ha demostrado que un niño o niña con alguna malnutrición es más susceptible a las enfermedades debido a la interacción de varios factores, cómo: el abandono temprano de la lactancia materna, la introducción de alimentos antes del cuarto mes de nacimiento, la introducción tardía de los mismos. Así como el consumo prematuro de alimentos chatarra, los cuales no tienen aportes nutricionales para el adecuado crecimiento y desarrollo del menor.
 

Dentro de los signos de alarma que presenta la desnutrición se encuentran: que el menor no aumenta de peso, disminuye; No tiene hambre y no pide de comer; disminuyen sus actividades o es indiferente; juega poco, se cansa rápido o duerme mucho; está irritable; se enferma frecuentemente o pasa por un periodo mayor de duración, para recuperarse.
 

En cambio por obesidad y sobrepeso, se presenta el aumento de peso y talla; se observa un incremento de grasa en la parte de la cintura; come cantidades elevadas de alimentos ricos en grasas y azúcares y no tiene actividad física.
 

Por lo que recomienda que para evitar la mal nutrición, se debe otorgar lactancia materna exclusivamente hasta los 6 meses de edad y continuarla hasta los dos años; A partir de los 6 meses de edad con la introducción de alimentos complementarios a la leche materna, como papa, zanahoria, plátano; integrar al menor a una alimentación familiar a partir del año, no forzándolo y respetando las porciones que ingiera, así mismo invitar a comer colaciones como frutas o verduras crudas atractivas para el menor en lugar de comida chatarra. Mantenerlo bien hidratado con un mínimo de 4 a 6 vasos al día.