Salud confirma 45 casos en maquiladoras de Tamaulipas

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En el estudio “Los efectos del covid-19 en los trabajadores de la maquiladora. El desencuentro entre lo nacional y lo local”, el Colef destaca que también se debe exigir a las empresas costear los gastos de la enfermedad del obrero y familiares que hayan sido contagiados, ya sea en la planta o en el trayecto de su casa a su fuente de empleo.

De igual manera, añade, tienen que cubrir los gastos para tratamientos de salud mental dado el alto grado estrés en el que estuvieron laborando en tiempos de contingencia. La tarde de ayer, Matamoros Tamaulipas continuaba como la ciudad con el mayor número de casos en el estado, al acumular 287 positivos y 28 decesos.

Es fundamental, apuntó el Colef, la total reapertura de la Juntas Locales o Tribunales Laborales para recibir y resolver las demandas en materia de exposición a riesgos sanitarios o despido por causales vinculadas al coronavirus.

Demanda sanciones contra maquiladoras por exponer a su personal y procedimientos administrativos contra autoridades gubernamentales, en sus distintos niveles, que no estén atendiendo peticiones de los obreros.

El trabajo de investigación a cargo de Cirila Quintero Ramírez, señala que a pesar del coronavirus, “una parte de maquiladoras se ha negado a cerrar, sin que la autoridad federal haya tomado cartas en el asunto”.

Algunas empresas incumplieron el acuerdo del 31 de marzo bajo el argumento de que sus actividades eran esenciales, en otros casos se negaron a remunerar al personal tras suspender labores. Ninguna autoridad intervino.

“Se recomienda sanción a empresas que hayan arriesgado o causado la muerte de trabajadores”, señala el Colef, porque no hubo condiciones para el “Quédate en casa”.

La pregunta era “¿cómo se manda a casa sin dinero para comer?”, los trabajadores andaban desorientados y sin ninguna autoridad a quien recurrir, pues las Juntas de Conciliación fueron cerradas el 25 de marzo a pesar que sus servicios eran esenciales.

“En abril, las empresas siguieron trabajando hasta que se presentaron los primeros dos casos de covid-19, paradójicamente, en una planta que producía camillas para hospitales, hasta ese momento se cerró la planta”.

El reporte del Colef añade que en los siguientes días pararon otras plantas, sin embargo, el contagio ya se había iniciado, y “en los días posteriores, se reportó un brote de la pandemia en una colonia del oriente de Matamoros con 17 casos, un sector del Infonavit donde vivían trabajadores infectados”.

Menciona que a pesar de estos contagios, no todas las maquiladoras han parado, existen algunas que argumentando compromisos de producción siguen trabajando, y están pidiendo a su personal que de manera voluntaria vayan a laborar, a cambio de pagos extras u otros estímulos económicos.

“Otros empresarios han mencionado que dejar de producir para sus clientes, que siguen demandando sus productos, sería la muerte como empresa”.

El informe concluye que la redacción de acuerdos de prevención y emergencia ambiguos, ha facilitado encontrar resquicios para no parar actividades o no pagar salarios. Los decretos gubernamentales y la realidad laboral marchan por senderos diferentes.