Empoderamiento femenino con la educación de adultos

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En 1981, el 26% de las mujeres mayores de 15 años no sabían leer ni escribir. 35 años después el analfabetismo femenino es menor al 6%.

 

 

En el marco de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, el director general del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), Mauricio López Velázquez puntualizó que en 1981, el 26% de las mujeres mayores de 15 años no sabían leer ni escribir. 35 años después, el analfabetismo femenino es menor a 6%, con lo cual se logra el empoderamiento de la mujer, toda vez que la educación es el derecho que les ha permitido ejercer otros derechos, afirmó.

 

 

“Abatimos 20 puntos porcentuales en los últimos 35 años”, recalcó el titular del INEA y precisó que cuando el secretario de Educación Pública, Fernando Solana Morales, creó el Instituto, el 31 de Agosto de 1981, eran analfabetas 18% de hombres y 26% de mujeres, hecho que representa a 4 millones 200 mil damas y caballeros que al día de hoy no saben leer ni escribir, dijo.

 

 

El desafío es aprender a aprender e, indicó, que el Instituto proporciona acompañamiento educativo a personas jóvenes y adultas a través de los materiales y contenidos del Modelo Educación para la Vida y el Trabajo (MEVyT), para alfabetización, primaria y secundaria.

 

 

En enero del presente año el INEA brindó atención educativa a 243 mil 177 mujeres hispanohablantes y a 46 mil 559 mujeres indígenas. De los hombres, las cifras son 98 mil 508 y 14 mil 429, respectivamente.

 

 

Asimismo, el Estado de México y los estados de Veracruz y Chiapas, ocupan en este orden los primeros tres lugares con 33 mil 149, 23 mil 660 y 20 mil 921 mujeres que decidieron transformar sus vidas e iniciar su proceso de aprendizaje o concluir primaria y secundaria. Con ellas, los estados de Chiapas, Oaxaca y Guerrero con 10 mil, 9 mil 717 y 7 mil 226 mujeres indígenas.

 

 

La ONU proclamó en 1977 cada 8 de marzo como la fecha conmemorativa del Día Internacional de la Mujer, con lo cual se conmemora la lucha de la mujer trabajadora, quienes día a día trabajan por la igualdad con el hombre, tanto en la sociedad como en el desarrollo personal. De acuerdo con la Organización de Naciones Unidas, su reclamo se debía a la búsqueda de una reducción de jornada laboral a 10 horas y un salario igual al de los hombres porque ejercían las mismas actividades.