Emiliano Salinas renuncia a empresa vinculada a secta sexual

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Emiliano Salinas, hijo del ex presidente Carlos Salinas, y su socio Alejandro Betancourt Ledesma anunciaron que dejarán la presidencia de la empresa EPS México (Programa de Éxito Ejecutivo), filial mexicana de la estadounidense NXIVM, que fue evidenciada por utilizar prácticas sectarias y de esclavitud sexual con sus clientes.

“Damos por concluidas a partir de este nuestras actividades y colaboración con la marca ESP México, así como nuestra relación profesional y económica con el corporativo NXIVM en Estados Unidos y sus entidades relacionadas”, explicó Salinas en un comunicado.

El también empresario y su colaborador agradecieron a sus clientes y al resto del equipo de EPS México, a quienes desearon el mayor de los éxitos.

El mes pasado, Keith Raniere, fundador de la organización de autoayuda “NXIVM”, fue arrestado en Puerto Vallarta y deportado a Estados Unidos, por presuntamente crear una sociedad secreta que marcaba a fuego a sus esclavas sexuales con sus iniciales.

Raniere puede ser condenado a un mínimo de 15 años de cárcel y un máximo de cadena perpetua.

Con NXIVM, que opera en Estados Unidos, México, Canadá y Sudamérica, Raniere lideraba talleres de autoayuda desde 1998. Las asistentes pagaban hasta 5 mil dólares por un taller de cinco días y debían firmar acuerdos de confidencialidad, dijo la fiscalía.

Con un séquito de 15 a 20 mujeres, con quienes tenía relaciones sexuales desde el comienzo, es acusado de crear en 2015 un pequeño grupo ultrasecreto llamado “DOS”, totalmente integrado por mujeres y con varios niveles de “esclavas” y “amas”.

Las esclavas debían reclutar a su vez a otras esclavas, sobre todo de NXIVM. Para entrar en DOS, las mujeres debían someter videos, fotos e información comprometedora que luego era utilizada para chantajearlas si querían abandonar la organización.

También firmaron acuerdos para ceder activos o la tenencia de sus hijos a Raniere si rompían el silencio.

Frente a estas acusaciones, Emiliano Salinas defendió y rechazó que su empresa EPS México (Programa de Éxito Ejecutivo), dedicada al desarrollo humano o superación personal, utilizara en sus métodos de trabajo prácticas sectarias y más bien presume que sus talleres se imparten con respeto y dignidad para sus clientes.