Dudan de pronto retorno de Elba

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CIUDAD DE MÉXICO.

Aun cuando Elba Esther Gordillo Morales recuperó plenamente sus derechos políticos luego de ser liberada, jurídicamente no puede ocupar la Presidencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), a menos que promueva y gane un juicio ordinario laboral, porque la dirigencia que encabeza Juan Díaz de la Torre está respaldada legalmente.

No obstante, para especialistas en el sistema educativo mexicano, como Carlos Ornelas Navarro, si bien la vía jurídica no le es favorable a la otrora dirigente magisterial, no se descarta que una decisión política del presidente electo Andrés Manuel López Obrador —que sería un error— pudiera abrir paso para su regreso al sindicato magisterial.

De acuerdo con fuentes del SNTE que platicaron con Excélsior, para que la maestra Gordillo Morales pueda recuperar plenamente sus derechos sindicales tendrá que promover el mencionado juicio ordinario laboral ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje (TFCYA), instancia que ha otorgado la toma de nota de todos los eventos estatutarios que respaldan al actual presidente del SNTE, Juan Díaz de la Torre.

Aunque, la exlideresa sindical recupere sus derechos sindicales, no significa que pueda ocupar otra vez la dirigencia magisterial en lo inmediato, ya que las “Tomas de Nota” de todos los eventos estatutarios han sido concedidas por unanimidad de los magistrados que integran al TFCYA.

Lo que da cuenta de la legalidad de la dirigencia de Díaz de la Torre, quien fue elegido con la participación de los cerca de 4 mil delegados que integran el organismo, con reconocimiento legal pleno a la nueva dirigencia elegida  y al nuevo estatuto producto del VII Congreso Nacional del SNTE.

Cabe señalar que en las reformas al estatuto del SNTE, votadas en febrero pasado, durante el séptimo Congreso Nacional Extraordinario que se realizó en Puerto Vallarta, Jalisco, se aprobaron cambios con los que desapareció la figura del Consejo General Sindical para el Fortalecimiento de la Educación Pública —cuya titularidad ocupaba Gordillo Morales— y se constituyó la Presidencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Además, se aprobó que su presidente pudiera ocupar al mismo tiempo un puesto de elección popular.

No obstante lo anterior, apenas el pasado 23 de octubre, integrantes de la organización Maestros X Maestros se manifestaron en la Cámara de Diputados para exigir la destitución de Díaz de la Torre, cuya dirigencia fue calificada de ilegal, acusándolo de defraudar al magisterio.

Y exigieron el regreso a su dirigencia de Elba Esther Gordillo, quien ha enfatizado en que sigue siendo la presidenta del SNTE porque “lo que tiene Juan Díaz es la chequera de los maestros. Pero lo que tengo yo es el liderazgo de los trabajadores. ¡Ésa es la diferencia!”, dijo.

EL ESCENARIO POLITICO

En entrevista para Excélsior, Carlos Ornelas señaló que  el regreso de Elba Esther Gordillo se podría lograr a través de una decisión política del presidente electo, pero aun así su restitución tomaría meses.

No obstante, aclaró que ya que Andrés Manuel López Obrador ha dicho que impulsará la transparencia sindical, sería difícil que dicha decisión se pueda realizar emulando la designación que hizo Carlos Salinas de Gortari, el 24 de abril de 1989, cuando Elba Esther Gordillo ocupó la dirigencia del SNTE, apenas unas horas después de que Carlos Jonguitud Barrios presentara su renuncia tras reunirse con el entonces Presidente.

Por la vía jurídica la maestra no puede regresar al frente del SNTE, pero sí tal vez, con una maniobra política o un golpe de mano donde se le invitara a Juan Díaz de la Torre a dejar el espacio.
Pero aunque por cualquier motivo quedara acéfala la Presidencia del sindicato, la supuesta llegada de Elba Esther tomaría tiempo, meses o incluso hasta dos años.
Porque, si Díaz de la Torre renuncia, primero entraría como sustituto el secretario general y luego se convocaría a un Congreso extraordinario para que se elija un interino.
En consecuencia, se tendría que convocar a un nuevo congreso nacional para la elección, si todo se quiere hacer conforme a derecho”, explicó el especialista en educación.
Carlos Ornelas añadió que si la exdirigente magisterial, regresa al SNTE gracias a la intervención de López Obrador, el presidente electo enviará a México un mensaje terrible, contradictorio a lo que prometió y sobre todo de desconfianza para sus seguidores.

Puedo platicar que gente cercana a Elba Esther Gordillo como Tomás Vázquez Vigil, quien encabeza la agrupación Maestros X México, su yerno, Fernando González Sánchez, y Rafael Ochoa, coordinador  de las redes progresistas nacionales —quien acompañó en diversos actos de campaña a AMLO—, gritan a quienquiera escucharlos que tienen el visto bueno del presidente electo Andrés Manuel López Obrador para que la maestra retome la presidencia del sindicato.
Y aluden como prueba fehaciente de sus dichos que su nieto René Fujiwara es el enlace con el equipo de transición de López Obrador” Ornelas aseveró que además de las consecuencias políticas, el regreso de Gordillo Morales traería un conflicto permanente dentro del magisterio.

El magisterio y el sindicato estarían en conflicto permanente, la CNTE o algunas corrientes de la CNTE estarían contentas de que regresara, porque su regreso les daría un motivo para seguir con su estrategia de negociación para obtener más poder”, dijo.