De asociación civil a partido gobernante: así ha crecido Morena en cuatro años

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Morena es el partido que mayor crecimiento ha tenido en un corto plazo de tiempo en la historia moderna de México. En tan solo cuatro años ha pasado de debutar en la arena política a alcanzar la Presidencia y convertirse en primera fuerza en el Congreso de la Unión.

El Movimiento Regeneración Nacional fue fundado en 2012 como una asociación civil. Antes estaba el antecedente de Honestidad Valiente AC, creada después del conflicto postelectoral de 2006. Sin embargo, fue hasta después del proceso electoral de hace seis años que Andrés Manuel López Obrador anunció que procedería al registro del partido Morena.

Hace unos días, Andrés Manuel López Obrador celebró precisamente los cuatro primeros años de este instituto político y consideró que se trata de “un fenómeno mundial”.

A continuación hacemos un repaso de los números registrados por este partido.

El ascenso de Morena

Como partido, Morena ha hallado una veta en el descontento social, el cual ha sabido capitalizar con un discurso centrado en los abusos del poder y con la promesa de erradicar la corrupción y las malas prácticas en el gobierno.

Un año después de haber conseguido su registro, en 2015, Morena enfrentó su primera contienda electoral con importantes triunfos en la capital del país en donde obtuvo cinco delegaciones y 16 diputados en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. En este debut también se hizo de cinco municipios y de 35 diputaciones federales.

En 2016, en la renovación de los gobiernos de Oaxaca, Veracruz y Zacatecas, Morena no obtuvo ninguna gubernatura, pero sí creció en la intención de voto en estas entidades, ubicándose en el tercer lugar en las dos primeras y en el segundo sitio en la última.

Para 2017, Morena demostró su crecimiento en el Estado de México. Su abanderada Delfina Gómez se ubicó en un segundo lugar de la contienda que ganó el priista Alfredo del Mazo Maza. Entre los dos hubo una diferencia de 168 mil 99 votos. Ya para la elección de este 2018, el avance de Morena en el estado se materializó con triunfos en 55 municipios y mayoría de diputados locales gracias a la coalición Juntos Haremos Historia.

En la pasada contienda, Morena formó una coalición con el PT y PES la cual llamó Juntos Haremos Historia. Con esta alianza, Andrés Manuel López Obrador logró ganar la Presidencia a la par de que se alcanzó la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y en el Senado, además de hacerse de los gobiernos de la Ciudad de México, Chiapas, Morelos, Tabasco y Veacruz.

Los principales bastiones electorales morenistas son la Ciudad de México y Veracruz. A eso se suma su avance en el Estado de México. Estas tres entidades son las más pobladas de México y representan 25.2 millones de votantes de 89.3 millones que hay en todo el país; es decir 28.2% de la lista nominal actualizada.

Un pequeño padrón

El padrón de afiliados indica que la organización política de Andrés Manuel López Obrador tiene apenas de 319,449 personas, según los datos actualizados del INE.

Es el segundo partido político con menos afiliados, solo después del Partido Encuentro Social (PES), que acaba de perder el registro en la pasada elección y reporta 244,388 integrantes.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) tiene 6,368,763 de afiliados, el Partido de la Revolución Democrática –antiguo aliado de AMLO– 5,254,778 militantes, el Partido del Trabajo 513,315, Movimiento Ciudadano 468,946 y el Partido Acción Nacional (PAN) 378,838.

Partidos en crisis

El llamado al “voto parejo” de AMLO en las pasadas elecciones prendió focos rojos en consultoras como Integralia tras la probabilidad de conflictos internos en los partidos políticos y la reducción drástica de recursos para estos institutos.

“La conducción del proceso de reconstrucción del partido (el PRI) sería incierta con un presidente de la República muy debilitado y en fase de terminar su mandato. El PAN enfrentaría también una crisis interna de liderazgo y el PRD sería un partido testimonial”, anticipaba un estudio de esta consultora hecho previo a la elección.

Otro de los riesgos que planteaba con un triunfo arrasador de Morena era que se podía transitar de un sistema de partidos a un sistema de partido hegemónico, siendo Morena un movimiento sin estructura de partido.

Morena ni siquiera tiene una sede propia, ya que la suya la renta, y cuenta con un parque vehicular de apenas tres vehículos.

Una de las características de Morena es que ha crecido en simpatías aunque no necesariamente en su cantidad de afiliados y no ha recurrido a las estructuras tradicionales para la adquisición del voto.

“Hay quienes aseguran que en 2017 Morena fue la organización política con menos estructuras mercenarias y con más voluntarios, debido a la esperanza y motivación que generó en un segmento de la población”, refiere el informe de Integralia Dinero bajo la mesa.

Un partido grande… en multas

Morena ha tenido multas importantes por anomalías encontradas por el Sistema de Fiscalización del INE. En el año 2016 las sanciones fueron por 42.46 millones de pesos y el año 2017 llegó a 158 millones de pesos.

Este último año fue el partido más multado, incluso sobre el PRI y el PAN —135 y 139 mdp, respectivamente—, lo que implica que 30.7 por ciento de los recursos públicos que recibió en 2017 se le fueron en pagar las sanciones de las autoridades electorales.