24.6 millones de mexicanos carecen de seguridad alimentaria: Coneval

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CIUDAD DE MÉXICO

En nuestro país 24.6 millones de personas reportaron inseguridad alimentaria en 2016, lo que equivale al 20.1% de la población, de acuerdo a la medición multidimensional de la pobreza realizada por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Además, dicho estudio señala que los mexicanos que viven en zonas rurales o quienes tienen los ingresos más bajos, son los sectores que ven más vulnerado su derecho a una alimentación adecuada.

Los grupos más afectados fueron la población indígena, la cual, representó un 30.5 por ciento; las personas con discapacidad, con el 27.9, y los residentes de zonas rurales, con un 24.7 por ciento, detalló el Coneval.

Ante esta situación, en el marco del Día Mundial de la Alimentación, el Coneval y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), destacaron la importancia de impulsar políticas públicas orientadas a garantizar el derecho a la alimentación para contribuir a lograr Hambre Cero, el objetivo número dos de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible.

El secretario Ejecutivo del Coneval, Gonzalo Hernández Lecona, dijo que el reto alimentario supone visibilizar la desnutrición, pero también la obesidad, un par de fenómenos que parecieran contradictorios pero que suelen presentarse en una misma familia en pobreza.

Entre las condiciones que intervienen en la mala nutrición de las familias mexicanas están:  el hecho que ha bajado el costo de los alimentos con alto contenido calórico; hogares con jefatura indígena, participación precaria en el trabajo, bajo nivel educativo, ausencia de programas sociales y la falta de acceso a agua dentro de la vivienda”, explicó.
En tanto, a nivel mundial, la FAO alertó que el hambre está aumentando y afecta a 821 millones de personas.

Dicha situación, alerta el organismo de las Naciones Unidas, se debe a los fenómenos meteorológicos relacionados con el cambio climático, los conflictos, la recesión económica y el rápido aumento de los niveles de sobrepeso y obesidad.