Uno de los discursos más famosos de la Guerra Civil española podría ser falso

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“Este es el templo de la inteligencia. Y yo soy su sumo sacerdote. Estáis profanando su sagrado recinto. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta. Pero no convenceréis. Para convencer hay que persuadir. Y para persuadir necesitaríais algo que os falta: razón y derecho en la lucha. Me parece inútil el pediros que penséis en España. He dicho”.

Con estas desafiantes palabras Miguel de Unamuno plantó cara, el 12 de octubre de 1936, al general franquista José Millán Astray, en el salón de actos de la universidad más antigua de España… o no.

82 años después del legendario episodio entre el académico y el militar, el investigador Severino Delgado pone en duda la autenticidad de uno de los discursos más épicos del bando republicano de la Guerra Civil española. Según Delgado, estas palabras solo son una aproximación literaria de lo que pasó.  Y es que lo que conocemos hasta el día de hoy es el relato que Luis Portillo escribió en 1941 y que fue traducido al inglés y publicado en la revista literaria londinense Horizon.

Pero Portillo no estuvo en esa sala en el momento que detalla. Pese a no ser testigo directo del enfrentamiento que había tenido lugar cinco años antes, conocía bien a la universidad y a muchos de los involucrados. Por lo tanto se deduce que lo que publicó no fue otra cosa que una reconstrucción literaria de los eventos de esa noche. Otro hecho que parece avalar la versión es que la prensa española nunca transcribió tales palabras de Unamuno. El rector fue retirado del cargo al día siguiente del encuentro con Millán Astray.

Brillantez del discurso y la ausencia de otras versiones

Delgado hace hincapié en que Portillo en su relato ‘Unamuno’s Last Lecture’ (La última conferencia de Unamuno) no pretendía engañar a nadie. Esta obra era “como una liturgia del triunfo del Bien sobre el Mal, una victoria simbólica de la inteligencia sobre la muerte, de los valores republicanos sobre el militarismo fascista. En este sentido lo escribió Portillo —que en modo alguno pretendió hacer una recreación histórica del acto— y en este sentido hay que entenderlo. Publicado en Horizon, una revista de literatura, junto al relato de Arturo Barea, al lector le resultaba evidente que el texto de Portillo era literario, no histórico”, indica Delgado.

No obstante, en 1953 el exeditor de Horizon, Cyril Connolly, publicó una selección de artículos de esta revista británica en un libro titulado ‘The Golden Horizon’, en la que quedaban fuera de su contexto editorial. Y cuando el joven historiador Hugh Thomas “estaba recopilando material para su investigación sobre la Guerra Civil española, fue a dar con el relato de Luis Portillo, […] y lo incorporó a su obra, publicada en 1961 con el título de ‘The Spanish Civil War’ (La Guerra Civil española)”, como si fuera una “traducción del discurso de Unamuno”.

“Lo cual no es cierto”, sostiene Delgado. Luego, la obra de Hugh Thomas tuvo un éxito enorme y fue traducida al castellano y publicado “por la naciente editorial antifranquista Ruedo Ibérico” en 1963.

“El prestigio de Hugh Thomas, la propia brillantez del discurso […] y la ausencia de otras versiones, hicieron que fuera tenido por fiel reproducción histórica de lo ocurrido y quedara para lo sucesivo como versión canónica del acto del paraninfo”, concluye Delgado.