“Un incesante desprecio por la humanidad”: Revelan los diarios del autor de la masacre de Sandy Hook

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Numerosos documentos relacionados con la investigación sobre la masacre en la escuela primaria de Sandy Hook ocurrida en Newton (Connecticut, EE.UU.) en 2012, entre los que figuran cientos de páginas de los diarios personales del asesino, han sido hechos públicos por orden de la Corte Suprema de Connecticut.

Estos papeles revelan que el criminal, Adam Lanza, sentía un profundo “desdén por la humanidad” y se encontraba en un estado mental profundamente perturbado, a lo que se unía su obsesión con el tema de los asesinatos y un aislamiento social extremo.

El autor de la masacre presentaba inclinaciones hacia la pedofilia —que consideraba una forma de amor— y sentía desprecio por la gente con sobrepeso. Además, en sus escritos el joven detallaba una larga lista de hechos y de recuerdos que detestaba intensamente, entre los que incluía la sensación que le causaban los picaportes de metal, las luces muy intensas o el roce de su pelo con la toalla de su hermano mayor.

Trastornos y aislamiento
Según estos documentos, Lanza habría comenzado a sentirse marginado a edad temprana a raíz de unos impedimentos del habla que le dificultaban expresarse con fluidez y lo frustraban cuando sus compañeros no lograban entenderlo.

Posteriormente, al joven se le diagnosticaron trastornos sensoriales y del espectro autista, así como miedo patológico a los gérmenes (misofobia), ansiedad y trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Además, los recuerdos sobre revisiones médicas en su infancia, en las que los doctores habían tocado sus partes íntimas le habían resultado traumáticas, haciéndolo sentir como víctima de una violación y provocándole desde entonces aversión a ser tocado por extraños.

Los padres de Lanza se separaron cuando él tenía nueve años, momento a partir del cual su madre lo crió con exceso de sobreprotección. Cuando se disponía a empezar el décimo grado, el joven abandonó la escuela para ser educado exclusivamente por su madre en su casa, donde —rodeado por numerosas armas de fuego— pasaba largas horas jugando a videojuegos violentos con compañeros virtuales en línea.

“Humanidad detestable”
“La mayor parte de mis interacciones sociales era con estos jugadores”, a los que calificaba como “los típicos seres humanos detestables” que constituían una fuente de “innumerables emociones negativas”, según confesó Lanza a uno de sus compañeros de juegos en línea.

“No siento otra cosa que desprecio por la humanidad de forma incesante”, expresó el joven a uno de sus rivales online, añadiendo la siguiente afirmación: “Estaba desesperado por sentir algo positivo por alguien durante toda mi vida”.

El tiroteo en la escuela primaria Sandy Hook de Newtown dejó 28 muertos, incluidos 20 niños. Adam, que mató a su madre mientras dormía antes de dirigirse a la escuela, se suicidó tras perpetrar la masacre.
Lanza portaba cuatro armas y un chaleco antibalas. Además, la Policía encontró que el joven tenía centenares de proyectiles, como para matar a al menos 700 personas o a todos los alumnos de la escuela.
La masacre se convirtió en el segundo tiroteo de este tipo más sangriento en la historia de EE.UU.