Singapur prepara los escenarios para reunión entre Trump y Kim Jong-un

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SINGAPORE - JUNE 09: A police sign is seen at the entrance to the Shangri-La Hotel on June 9, 2018 in Singapore. The historic meeting between U.S. President Donald Trump and North Korean leader Kim Jong-un has been scheduled in Singapore for June 12 as a small circle of experts have already been involved in talks towards the landmark summit in the city-state. (Photo by Chris McGrath/Getty Images)

Con los arreglos florales impecables, las carreteras cercadas y varios secretos bien guardados, Singapur preparaba los escenarios de la histórica cumbre del martes entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, que tiene en vilo a esta ciudad-estado asiática.

“Lo siento, no puede pasar”, repetía pacientemente un guardia a cada periodista que se acercaba al hotel Capella, el lujoso complejo que el día 12 acogerá la primera reunión de la historia entre los líderes de Estados Unidos y Corea del Norte.

Al hotel de cinco estrellas, ubicado en la exclusiva isla de Sentosa, solo pueden acceder los huéspedes del establecimiento, cuyas 112 habitaciones -que oscilan entre los 500 y los 10.000 dólares por noche- ya estaban reservadas antes de que la Casa Blanca anunciara la sede del encuentro el pasado martes.

“No podemos dar detalles” sobre los preparativos para la cumbre, dijo el gerente general del hotel Capella, Fernando Gibaja.

“La confidencialidad de nuestros huéspedes y la seguridad son nuestra prioridad absoluta”, añadió en un correo electrónico.

El complejo, formado por cuatro edificios de la época colonial británica y un ala moderna diseñada por el arquitecto británico Norman Foster, está rodeado de una exhuberante selva, en la que se rumorea que los soldados ingleses enterraron un tesoro de plata durante la Segunda Guerra Mundial.

Esa densa vegetación será este martes una garantía de privacidad para Trump y Kim, pero frustraba a los cámaras, reporteros y curiosos que se acercaron para observar el ambiente.

“Estaba intentando acercarme lo suficiente para ver algo y tomar unas fotos”, explicó Jackson Brakebill, un joven estadounidense que trabaja en Singapur y está atento a la cumbre del martes porque la forma de gobernar de Trump le parece “hilarante”.

A unos diez kilómetros al norte del Capella, otros dos hoteles de lujo atraían los flashes mediáticos, espoleados por los rumores de que allí se hospedarán Trump y Kim.

En las inmediaciones del Shangri-La, que acoge anualmente un foro de seguridad y en 2009 hospedó al entonces presidente de EU, Barack Obama, varios carteles advertían de controles de seguridad entre el domingo y el jueves, y un equipo retocaba las columnas de la entrada con pintura fresca.

Ese era, según varios informes de prensa, el hotel elegido por Trump y su delegación, pero las cosas estaban menos claras en cuanto al hospedaje de Kim.