Recuerdan en Vaticano ‘tremendo sentido del humor’ de Stephen Hawking

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El Vaticano recordó este miércoles a Stephen Hawking, el genial físico británico fallecido a la edad de 76 años, y durante una presentación en la Pontificia Academia de las Ciencias se destacó su “tremendo sentido del humor”.

“Queremos recordar a Stephen Hawking, quien acaba de fallecer, el cual no sólo fue una gran mente sino que tenía un tremendo sentido del humor”, aseguró Joachim von Braun, presidente de la Academia, antes de presentar el Reporte de Felicidad Mundial.

Esto en la sede de esa institución pontificia, ubicada en la Casina Pío IV, un histórico edificio ubicado en el corazón de los Jardines Vaticanos y que el cosmólogo enfermo de ELA (esclerosis lateral amiotrófica) visitó por última vez en noviembre de 2016.

En esa ocasión, Hawking tomó parte de la asamblea plenaria de la Academia que analizó el tema “Ciencia y sustentabilidad. Impacto de los conocimientos científicos y de la tecnología sobre la sociedad humana y sobre su ambiente”.

En esa oportunidad, el científico sostuvo un encuentro con Francisco. Tras esa reunión, en el perfil oficial del Papa en la red social Instagram, el Vaticano publicó: “Existen tantos signos estimulantes de una humanidad que quiere reaccionar, elegir el bien común, regenerarse con responsabilidad y solidaridad”.

Aunque era un conocido no creyente, Hawking era miembro de la academia pontificia cuyo objetivo principal es promover el progreso de las ciencias matemáticas, físicas y naturales.

De hecho, el astrofísico y matemático tuvo la oportunidad de reunirse con cuatro pontífices incluyendo Jorge Mario Bergoglio. También sostuvo encuentros con Benedicto XVI, Juan Pablo II y Pablo VI quien, en 1975, le otorgó la medalla de oro Pío IX por su contribución como científico joven.

El primer pontífice que Hawking encontró fue Pablo VI cuando el científico tenía 33 años durante un encuentro de la Pontifica Academia de Ciencias.

Famosa es la imagen del Pablo VI que se arrodilla ante el astrofísico y su silla de ruedas para entregarle la medalla Pio XI por sus estudios de los agujeros negros.

La Pontificia Academia de las Ciencias, que dirige el argentino Marcelo Sánchez Sorondo, expresó en un mensaje en su cuenta en Twitter su “profunda tristeza” por la desaparición de su “excepcional miembro” que “fue tan fiel a la academia”.

“A los cuatro papas que encontró les dijo que quería avanzar en la relación entre fe y razón científica. Recemos al Señor para que lo acoja en su gloria”, añadía el mensaje.

El Observatorio Vaticano astronómico, conocido como Specola Vaticana, dirigido por el jesuita Guy Consolmagno, también se unió a los mensajes de pésame y apreció “la enorme contribución científica que ha dado a la cosmología cuántica” y elogió “el valor que tuvo para afrontar su enfermedad”.