Lo inmovilizan y prenden fuego a la estructura de su cornamenta: El Toro de Júbilo en España

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Una ONG ha logrado grabar imágenes de una de las tradiciones más polémicas que involucran a animales en España. AnimaNaturalis ha tenido acceso al ‘Toro de Júbilo’ de la localidad soriana de Medinaceli, en el interior del país.

La tradición, que se celebra todos los años el segundo fin de semana de noviembre y que recoge perfectamente el video difundido por la organización, consiste en rodear e inmovilizar al animal para ponerle una cornamenta artificial de madera que es empapada con alquitrán y posteriormente prendida con fuego.

Advertencia: Las siguientes imágenes pueden herir su sensibilidad

Cuando el toro deja de estar inmovilizado se encuentra con unas llamas encima de su cabeza que dañan sus cuernos, ojos y piel, causándole un gran dolor y ansiedad. Durante el tiempo que dura el espectáculo el animal intenta apagar el fuego y huir del recinto en el que está atrapado. Mientras tanto, entre 1.000 y 2.000 personas lo jalean durante un tiempo que puede superar la hora.

La ONG asegura que logró llegar a la plaza, infiltrarse y dejar constancia del sufrimiento del animal “sorteando un fuerte dispositivo de seguridad”.

Una tradición nacional
Lo cierto es que el ‘toro embolado’, como se denomina a este tipo de práctica, no se celebra solamente en Medinaceli, sino que está ampliamente extendida por varias regiones del país. Según AnimaNaturalis, más de 3.000 toros se embolan cada año en España.

En Castellón y Valencia, en la costa mediterránea del país, es un festejo muy común. Se celebra en plena calle y es frecuente que menores de edad contemplen este ‘espectáculo’.

El Toro de Júbilo de Medinaceli ha sido declarado de Interés Turístico Regional por el Gobierno de Castilla y León. En la Comunidad Valenciana y Cataluña los toros embolados también gozan de protección jurídica.