Las claves del ‘Libro Blanco del Brexit’: ¿Cómo saldrá el Reino Unido de la UE?

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Dos años después de la victoria del ‘sí’ en el referéndum del ‘brexit’ , el Gobierno británico presenta por primera vez un plan de acuerdo con la Unión Europea (UE) para definir los términos en que quedará la relación tras su salida del bloque comunitario, prevista para marzo del 2019.

El documento, titulado ‘Libro Blanco del Brexit’, es una propuesta nacida de un difícil debate interno en el Ejecutivo de Theresa May, que se ha saldado con la dimisión de dos de los ministros más partidarios de una salida ‘dura’ de la UE: el titular de Exteriores, Boris Johnson, y el propio ministro para el ‘brexit’, David Davis.

Analizamos los aspectos principales de este proyecto, que fue presentado el jueves en el Parlamento británico por el ministro que sustituye a Davis al frente del proceso de desconexión, Dominic Raab.

Acuerdo comercial
El área comercial de esta propuesta ejemplifica bien una de las más altas ambiciones del texto: satisfacer a quienes propugnan un ‘brexit duro’ o plenamente rupturista y a quienes prefieren una salida menos drástica de la Unión Europea, conservando algunos vínculos funcionales.

Por un lado, Raab propone “sacar al Reino Unido del mercado único y la unión aduanera”, adquiriendo así la flexibilidad necesaria para establecer “nuevos acuerdos comerciales en todo el mundo”. Sin embargo, se plantea por otro lado la creación de un área de libre comercio para bienes –aunque no para servicios– con el resto de países de la UE. Hay que señalar que la exclusión de los llamados ‘servicios’ supone dejar fuera del acuerdo nada menos que el 80% de la actividad comercial del Reino Unido, y la mayor parte de las transacciones con el bloque europeo.

Por otra parte, con el propósito de simplificar las gestiones comerciales en las importaciones y exportaciones, se recurrirá a un “libro de reglas” común, para que los productos sean sometidos a los mismos controles con las mismas exigencias tanto en la UE como en el Reino Unido.

Circulación de personas
Este plan de ‘brexit’ no será tan flexible, sin embargo, con la circulación de personas. El Ejecutivo de May no ha desvelado los detalles específicos del nuevo sistema migratorio que plantea el ‘Libro Blanco del Brexit’, pero a grandes rasgos supondrá el fin de la libre circulación de ciudadanos entre la UE y el Reino Unido.

La propuesta establece, sin referirse a medidas concretas y en lo que parece un intento de matizar la dureza de la norma de fondo, que, desde su entrada en vigor en adelante, el objetivo prioritario será atraer solamente a “las mejores y más brillantes” personas del extranjero. En este sentido, el texto alude a la necesidad de ayudar a las empresas a contratar al “personal correcto”.

El Gobierno se compromete, por otra parte, a permitir el acceso sin visado a los ciudadanos comunitarios para visitas turísticas y viajes de negocios o para estudiar.

El plan pretende asimismo que el Reino Unido permanezca en el plan de salud de la UE y propone establecer medidas específicas de seguridad social para garantizar que los ciudadanos británicos que vivan y se jubilen en cualquier país comunitario tengan derechos de pensión y atención médica.

Seguridad
El Reino Unido propone que las autoridades y fuerzas de seguridad continúen compartiendo información de inteligencia, en aras de la protección ciudadana.

En concreto, se daría continuidad a la participación de Londres en agencias como la Europol y a medidas como la Orden de Seguridad Europea. Asimismo, el Reino Unido se muestra dispuesto a alentar la coordinación de la política exterior y de defensa con el bloque europeo.

Se propone asimismo que durante el proceso de desconexión, el Reino Unido y la UE establezcan un órgano político encargado de acordar un sistema para la resolución de las disputas, bajo la supervisión de un comité técnico.

“Un ‘brexit’ claramente más suave”
En conversación con este medio, el profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Europea, Miguel Ángel Benedicto, señala que la propuesta de May ofrece “un ‘brexit’ más suave, obviamente, que el que había previamente”, y lo define como “una especie de acuerdo comercial parecido al que existe con Canadá, el CETA”. “Parece que el Reino Unido quiere llegar a eso cuando habla de permitir la circulación de mercancías y bienes pero no de personas”, explica.

Sin embargo, el profesor cree “que la UE se va negar: o se aceptan las cuatro libertades [circulación de mercancías, trabajadores, capitales y servicios] o no se acepta ninguna”. “Esa es una de las líneas rojas que tiene la Unión Europea”, añade.

En cualquier caso, a Benedicto le parece aún “muy difícil” saber por ahora cómo se van a dejar sentir en la realidad las implicaciones del acuerdo. “Estamos en una fase inicial de la negociación; los británicos han expresado por primera qué es lo que quieren, pero no hay gran detalle en la propuesta”, explica el profesor.

Una ciudadanía británica más consciente
Preguntado por la posible insatisfacción de la ciudadanía británica que votó el ‘brexit’ ante esta ‘versión suave’ del mismo, Miguel Ángel Benedicto sostiene que “el electorado británico está mucho más informado ahora que durante el referéndum del ‘brexit'”.

“Yo creo que había una gran escasez de información de lo que iba a suponer la salida de la UE –continúa el profesor–. Ahora el ciudadano británico tiene mucha más claridad que antes, cuando estaba desinformado por muchos medios amarillistas como The Sun, que introdujeron absurdeces y mentiras en cantidades industriales a la población británica durante la campaña del ‘brexit'”.