Apuntan senadores a rechazar aborto

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El Senado de Argentina apuntaba ayer a rechazar la legalización del aborto, en una sesión plena de polémicos discursos en los que se minimizaron las violaciones, compararon humanos con chimpancés y aseguraron que se podría abortar hasta los nueve meses de gestación.

A 10 horas de iniciada la sesión, se consolidaba la negativa a la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo con una tendencia de 38 votos a favor, 31 en contra y dos abstenciones, aunque la votación final se dará en las primeras horas del jueves.

Más allá del resultado, que ya se preveía dada la composición conservadora de la cámara alta, lo que más sorprendió y provocó indignaciones y críticas fueron los argumentos expuestos por los senadores contrarios a la legalización.

Uno de los más repudiados fue el senador Rodolfo Urtubey, quien se refirió a la despenalización del aborto cuando es producto de una violación, causal ya prevista en la ley argentina desde 1921.

El senador afirmó que en algunos casos “la violación no tiene un componente de violencia sobre la mujer. Por ejemplo, en los casos de abuso intrafamiliar donde no hay violencia, pero no se puede hablar de consentimiento. No es la violación clásica”.

Ante la oleada de críticas que se expandieron en los medios y en las redes sociales, el senador Federico Pinedo salió en auxilio de Urtubey al explicar que se había referido a las “violaciones no violentas”.

La senadora Anabel Fernández Sagasti le explicó a Pinedo que las violaciones siempre son violentas, y entonces Urtubey quiso ampliar su concepto, pero, para peor, habló de violaciones “en las que no hay forzamiento”, lo que es inexistente porque todos los abusos, por definición, son forzados.

Por otra parte, el senador macrista Esteban Bullrich, quien ya ha armado polémica al escribir un poema a un feto, afirmó que “sin maternidad no hay futuro” y dijo que los seres humanos se diferencian de los chimpancés porque “no nos matamos ni nos canibalizamos”.

En ese afán de comparaciones con los animales, la senadora Silvia Giaccoppo lamentó sin explicar el símil que “las familias de mi provincia (Jujuy) muchas veces terminan adoptando una mascota en lugar de adoptar un niño”.

La senadora María Belén Tapia, en tanto, aseguró que el proyecto en debate permitía el aborto hasta el noveno mes de gestación, cuando el embarazo llega a término, a pesar de que eso no está previsto en ninguna parte de la ley.

También dijo que votaba en contra al asegurar que el trauma posaborto, ya desmentido por especialistas, provoca a las mujeres duelo, enojo, tristeza, insomnio, culpa y hasta adicciones y maltratos a sus hijos vivos al sentir que violentaron su “naturaleza” e “instintos” maternos.

El senador Alfredo de Angelici describió su infancia feliz en el campo y como parte de una familia numerosa, aseguró que su madre nunca hubiera abortado y que a una mujer embarazada se le debe regalar una planta “para que vea en ella a su hijo que crece”.

La senadora Inés Blas puso a disposición su cargo como presidenta de la Comisión de la Mujer después de las críticas que recibió al anunciar su voto en contra de la legalización del aborto, lo que provocó un revuelo en las redes sociales, ya que miles de ciudadanos le aceptaron la renuncia.

Otros de los argumentos comunes de los senadores que rechazaron la ley tuvieron tintes religiosos, como que “hay vida desde la concepción” y que “el feto tiene alma”, o técnicos como que el proyecto viola la Constitución y tratados internacionales, lo que ha sido desmentido incluso por Naciones Unidas.