¿A quién se debe matar? Plantean un dilema ante los fabricantes de coches autónomos

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¿A cuáles peatones y cuántos perdonaría usted, conduciendo un tranvía, en caso de que un atropello con consecuencias letales sea inevitable, pero el número de víctimas pueda variar? Es un difícil problema ético, conocido por psicólogos y filósofos desde los años 1960 como ‘el dilema del tranvía’, pero apenas era aplicable al tráfico vial real en el pasado.

Sin embargo, esta situación asume una nueva dimensión en la época de los vehículos autónomos, que ya son una realidad. Dado que la reacción humana ante un eventual accidente en la calle tiene sus límites y el conductor debe cumplir con un algoritmo bastante simple si es inevitable la colisión, la inteligencia artificial puede elegir entre la mejor y peor variante del desarrollo dramático de los acontecimientos.

A partir de esta idea, el mundo científico se preocupó de elaborar los criterios morales para Google, Tesla y otras empresas que ofrecen o prometen presentar en el mercado algún coche autónomo. “La sociedad debe confiar en los autos conducidos por sí solos hasta que finalmente se dé cuenta de su potencial para salvar vidas, y no lo harán si los autos se comportan de una manera que entra en conflicto con sus valores morales”, planteó la experta en neurociencia Jana Schaich Borg, de la Universidad de Duke (EE.UU.), cuyas palabras recoge el sitio web InsideScience.

El reciente estudio sobre el dilema del tranvía, que publicó este 24 de octubre la revista Nature, revela que las preferencias de distintos pueblos varían bastante a la hora de optar por salvar la vida a una u otra categoría de potenciales víctimas. Este conocimiento llegó a los autores a través de una enorme base experimental, desarrollada desde el 2016 dentro del proyecto ‘Moral Machine’.

Los ‘sintecho’, ¿condenados por algoritmo?

Cerca de 40 millones de participantes de 233 países y territorios de ultramar respondieron a quiénes preferirían ‘perdonar’ y a quiénes ‘matar’ en distintas combinaciones de víctimas imprescindibles en la calle.

En América Latina, al igual que en Francia, los voluntarios preferían inequívocamente que sobrevivieran las mujeres, la gente joven y las personas de aspecto atlético. En los países desarrollados, con leyes asentadas e instituciones sólidas, a quienes observaran las normas de tráfico los encuestados querían ‘perdonar’ más a menudo que a los peatones infractores.

En el ámbito mundial las personas obesas corrían un riesgo aproximadamente 20% mayor de morir en el accidente hipotético con la posibilidad de optar entre víctimas de gente que sí se mantiene en forma. Asimismo, los ‘sintecho’ eran señalados como víctimas preferibles en un 40% más casos que los ejecutivos.

Otras categorías privilegiadas son los bebés, los niños y las mujeres embarazadas. Hay países donde los animales tienen relativamente más oportunidades de sobrevivir respecto a las personas.

Los autores de la investigación creen que la automatización vehicular debe tener en cuenta las preferencias de cada sociedad, programando la inteligencia artificial para evitar atropellos. Los hallazgos del estudio podrían resultar útiles también para los gobiernos que contemplan regulaciones sobre vehículos autónomos. Sin embargo, el autor principal, el informático Edmond Awad del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), no cree que los expertos tengan que atender obligatoriamente todos los ‘caprichos’, “especialmente cuando encuentren estas problemáticas preferencias”.